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miércoles, 30 de septiembre de 2015

¿QUÉ ES LA ´REVOLUCIÓN NEO-NIETZSCHIANA`?








Expulsemos a los turbadores del cielo, obscurecedores del mundo, portadores de nubes, ¡iluminemos el reino de los cielos!

(Ecce Homo)



La revolución neo-nietzschiana vendría a ser la gran revolución pendiente que, aún hoy, más de un siglo tras la muerte del sajón, permanece dormitando, quizá, en las mentes más audaces. 
Fue necesario que se discutieran, se reinterpretaran y hasta se reinventaran muchas de las ideas propuestas por Nietzsche antes de elaborar un corpus doctrinal definitivo; cosa que no se ha hecho por el momento, y a lo que quizá ayude, hasta donde modestamente pueda, el manifiesto que sigue.


CONTRA TODO MORALISMO

Un tipo humano superior se ha dado ya con harta frecuencia, pero como golpe de fortuna, excepción, nunca como algo pretendido. Antes al contrario, precisamente el ha sido el mas temido, era casi la encarnación de lo terrible; y como producto de este temor ha sido pretendido, desarrollado y alcanzado el tipo opuesto: el animal doméstico, el hombre-rebaño, el animal enfermo “hombre”: el cristiano.

(El Anticristo)

La transvaloración nietzschiana corréctamente entendida, en su dimensión más constructiva, no consiste en machacar al débil y ensalzar al fuerte, sino en hacer más fuerte al primero y dejar a su libre obrar al segundo, pues no es él, de todas formas, quien requiere nuestra ayuda. (*)

Lo que prima hoy, por desgracia, es la glorificación del débil por el mero hecho de serlo. Y esto sólo le hace más débil, al imbuírle de victimismo, o de revanchismo, y librarle de toda responsabilidad; pues acostumbramos a persuadirle de que las causas de sus males siempre están en el exterior. Análoga y contrariamente, al fuerte se le responsabiliza de todo mal habido y por haber y se le procura hacer sentir tan culpable como esté en nuestra mano; quizá con la esperanza de que pague con su conciencia atormentada todo el insoportable rencor que su fuerza, o su grandeza, inspira en nosotros.

Esta es LA INMORALIDAD DEL MORALISMO que ha llegado a nuestros días a través de muy diversas mutaciones de la mentalidad judeo-cristiana.

.............

(*Ésto lo dijo con otras palabras, pero no muy distantes a éstas, mi camarada nietzschiano y librepensador Daorino, de las cuales obtuve parte de la inspiración y la motivación para escribir este texto que llevo rumiando hará por lo menos un año.)


EL GRIS BURGUÉS Y SU VIL INTERÉS.

Ante todos los virtuosos
quiero yo ser culpable,
¡que se me impute la mayor culpa!
Ante estos vocingleros de gloria
mi codicia se transforma en gusano.
Entre tipos semejantes me divierte
ser el más abyecto...

(Ecce homo)

Este apartado tiene dos dimensiones. La primera, que es la condena del interés, no requiere apenas revisión del pensamiento nietzschiano, pues el mismo filósofo alemán no tuvo nunca el menor embargo en hacer defensa del egoísmo.

Ya respecto a la "grisura" de la sociedad burguesa cabría hacer, aquí sí, unas cuantas enmiendas a las vehementes condenas que Nietzsche lanzó contra ella. Y es que podemos sintonizar muy bien con el ansia de retornar a tiempos más heroicos donde la grandeza de ánimo y el espíritu de sacrificio presidían cada acción; pero ciertamente sería muy poco constructivo, y muy poco inteligente, sustituir los pacíficos y provechosos métodos del comercio internacional, de los que todos salimos tarde o temprano beneficiados, por los belicosos y menos provechosos métodos de la conquista y la rapiña del pueblo vecino, por los que todos salimos tarde o temprano perjudicados.
La grandeza es una cosa. La estupidez es otra bien distinta: 
El propósito de este manifiesto es extraer de la filosofía nietzschiana aquello que no es más útil. Por ello debemos desechar igualmente todo aquello que nos entorpezca y nos confunda en vez de ayudarnos a alcanzar más pronto nuestras metas:
¡No se puede esperar de Prometeo que se avenga a devolver el fuego robado!
(No soy ni mucho menos el primero en comparar las "fuerzas desatadas" de la tecnología y la producción industrial con el fuego que robó a los dioses este personaje mítico, casi arquetipo universal, pues usaron esas mismas palabras y ese mismo tono, para describirlas, intelectuales tan diversos como Marx o Evola.)

Para acabar de cerrar esta enmienda a Nietzsche en el contexto de la revisión, actualización y re-significación de su pensamiento, acudiré a mis propias palabras en otro texto que publiqué reciéntemente:

Ésta crítica (a la sociedad burguesa) es acertada en tanto se refiere al "espíritu burgués" materialista, dócil, gris, antiheroico, de su tiempo. Pero nos lleva a error, y como dije, a callejones sin salida, si lo extrapolamos a todo lo que hoy va vinculado a la burguesía histórica (puesto que ya sólo subsiste aquel "espíritu", no así la "casta" como tal). A Nietzsche le ocurre como a tantos tradicionalistas y revolucionarios (cosas que no tienen porque ser antagónicas), que juzga a la "era de la burguesía" por la etapa de la misma que él pudo observar, y circunscrita a un contexto geográfico muy concreto. Al igual que las contra-réplicas (quizá también en parte acertadas) que le hacen los católicos "viejos" por juzgar al cristianismo enfocándose sobre todo en su "fase decadente" (de nuevo, dócil y antiheroica), el creador del concepto de "superhombre" no hubiera obtenido la misma impresión de la mentada ´Casta` si la hubiese visto desenvolverse en los albores de la Revolución Industrial, creando casi de la nada, ´cual semi-dioses prometéicos`, toda aquella imaginativa y deslumbrante maquinaria que hizo posible la expansión del bienestar (ese sí lo fue de verdad, y no el que ahora predican) a cada vez más y más sectores de la población.


MORALISTAS CRISTIANOS Y MORALISTAS PAGANOS

Vuelo vertical,
trazo precipitado,
caer sobre corderos,
hacia abajo, voraz,
ávido de corderos,
odiando toda alma de cordero,
odiando rabiosamente todo lo que parezca
virtuoso, borreguil, de rizada lana.

(Ecce Homo)

"La Humanidad" no es sino una impostura de ese moralismo de raíz cristiana, y nadie, más allá de la vana palabrería, se concibe a sí mismo como "ciudadano del mundo" con todo lo que ello implica 
-cosa que nos demuestra el que nos conmueva más el sufrimiento de un animal ante nuestros ojos que el de cientos de seres humanos al otro lado del océano, como hubiera dicho Hume-. Por otra parte, "La Nación" no es más que una extrapolación de la pequeña comunidad original. Tan sólo como imagen proyectada de aquel modo de vida ancestral, registrado en nuestros genes, funciona para causar una respuesta emocional. Pero no deja de ser otra impostura -la que correspondería, para distinguirla de la anterior, al "moralismo pagano"- y, por ello, todo lo más un truco psicológico, un método para domeñar nuestras conciencias. 

Quienes se agarran, pues, a ella como últimos creyentes, no están abrazando sino un cadáver.

El individuo es una ardua conquista de nuestra evolución cultural. Siempre se recuerda que en el Neolítico no podríamos encontrar individuos, sino hordas. Otro dicho cuyo autor original no conozco y que vendría a colación aquí es aquel que reza que "el buen salvaje, lo único que era es.. ¡bien salvaje!"

Lo que reacciona, pues, contra tal logro de la civilización son las fuerzas del primitivismo, la cobardía de esos viejos nuevos mitos que se niegan a perecer en soledad y nos agarran de los pies cuando levantamos el vuelo, al tiempo que nos suplican, o nos reprenden encolerizados, intentando persuadirnos de no proseguir nuestro ascenso hacia el siguiente estadío de la evolución (Todavía no el superhombre, pero sí un pasito más cerca de él)

La dicha inefable en la paz, la mansedumbre, el no ser capaz de 
experimentar sentimientos hostiles, se torna aquí en moral.(...)
El miedo al dolor, incluso al mínimo dolor, por fuerza desemboca en una religión del amor.

(El Anticristo)

Los moralistas de raíz socialista-cristiana se creen intérpretes de todos los desfavorecidos de la tierra y piensan que cosas tales como los sentimientos xenófobos o insolidarios, o cualquier otra manifestación de rechazo al diferente, van a desaparecer de la noche a la mañana, como si no tuviesen un origen evolutivo, y como si todos fuésemos malditos robots con el sistema operativo "superprogre 6.O"... 

No se puede demonizar a una persona o a un grupo de ellas por tener reacciones perféctamente humanas. No se les puede increpar, ni señalar, sin tener para nada en cuenta sus circunstancias, sus fracasos y sus aspiraciones. No poseemos autoridad moral alguna para dictar al mismo tiempo veredicto y sentencia sobre las diversas reacciones de aquellos a quienes siquiera conocemos, tal como hacen hoy esos moralistas desbocados que dicen actuar en nombre de la justicia y el progreso.

Ahora bien, tampoco se pueden alentar ni explotar esas bajas pasiones por muy naturales que sean, que es en lo que tocaría recriminar, por el otro lado, o los "super-identitarios", o, como hemos convenido en llamarles, los moralistas paganos.

No se puede culpar a los grupos humanos de tener reacciones tribales, porque resulta que todos las tenemos, pero quizá en otros ámbitos que ahora andan menos vigilados por el tipo particular de moralismo que hoy nos ha tocado sufrir.

Pero no se pueden tampoco dar aliento a esas reacciones para inflamarlas. 
Si lo uno es arrogante, lo otro es irresponsable.
¡Contra todo moralismo! .. ¡Contra todo cuervo que merodée sobre nuestras cabezas esperando alimentarse de nuestro sentimentalismo, de nuestra envidia o nuestro rencor!
LA MORAL CONSPIRA CONTRA LA RAZÓN

El espíritu puro es pura mentira... Mientras el sacerdote, este negador, detractor 
y envenenador profesional de la vida, sea tenido por un tipo humano superior, no hay respuesta a la pregunta ¿qué es verdad? Se ha puesto la verdad patas arriba si el abogado consciente de la nada 
y de la negación es tenido por el representante de la “verdad”.

(El Anticristo)


Si, de entre todas, hay que escoger una razón por la que debemos prevernirnos de los excesos moralistas (que no de los sentimientos morales, pues ésto nos es imposible), es que el moralismo nubla nuestro juicio hasta el punto de volvernos obscura la verdad ante nuestros ojos. No se trata de reivindicar el racionalismo -¡a buenas horas vendría semejante ocurrencia, ya probada nefasta!- ¡No! Tan sólo se trata de no permitir que la moral nos domine, del mismo modo que nos previnieron aquellos más escépticos sobre la "infalibilidad de la razón" acerca de los males de someter a la misma toda emoción, todo instinto, y también toda ética.

Desde que ponemos nuestro pie en este mundo, nos vemos influídos por distinta clase de relatos morales. Hay una moralidad cívica y familar, la cual es la más básica y no entraña mayor problema, siempre que no degenere en moralismo. Pero hay además una moralidad acerca del trabajo, una moralidad acerca de la pereza, una moralidad acerca del placer y una moralidad acerca del dolor (morales complementarias que, éstas sí, se han invertido plenamente en los últimos siglos; de lo cual convendría hablar en otra ocasión, pues ahora nos obligaría a extendernos demasiado). Conforme vamos avanzando escalones en esta lista, los peligros van aumentando: pues ahora ya vendrían las antes aludidas sobre la riqueza, el tribalismo, la solidaridad, la xenofobia, la misoginia, y en general, todas las demás impresiones de tipo emocional que inciden en la diferencia, pues en cuanto empezamos a movernos en ese terreno, las más deplorables instintos, tales como el odio, el rencor, el revanchismo, la envidia o la proyección de culpas en un chivo expiatorio hacen aparición más tarde o más temprano, y acaban logrando que quienes tomen finalmente el liderazgo sean aquellos que mejor saben explotar tales instintos en las grandes masas.

Pero si puede decirse que hay un punto culminante en la peligrosidad del moralismo, éste bien podría manifestarse cuando alcanzamos la fase en que comienzan a hacerse variadas tentativas de desarrollar una historia moral.
Creo que la mayoría intuirá ya por donde van los tiros: La historia desde una óptica proletaria, la historia desde una óptica femenina, la historia desde una perspectiva africana, latinoamericana... ¡Por no hablar de las historias hechas a medida de las identidades nacionales y hasta étnicas, o raciales! 

Y no se equivoquen, que no digo que ésto no sea útil, y hasta encomiable, en tanto hablemos estrictamente de perspectivas. 

Pero no, todos sabemos que no es de eso de lo que se trata. En lo que se traduce a efectos de rigor histórico lo que han dado en llamar "óptica" es en un sesgo favorable; esto es, en una arbitrariedad basada en una percepción ya previamente distorsionada, lo cual no puede menos que arrojar unas conclusiones todavía más distorsionadas.

Todos esos grandes idealistas y portentosos se comportan como las mujeres: toman los “sentimientos sublimes” por argumentos, el “pecho expandido” por un fuelle de la divinidad y la convicción 
por el criterio de la verdad.

(El Anticristo)

Éste es pues mi alegato final, dirigido a todos los moralistas de este mundo, de izquierda a derecha y de Oriente a Occidente:

En el 391 D.C., un nuevo decreto de Teodosio no sólo prohibe la visita
a los templos paganos sino también el mirar las estatuas destrozadas.
¡Dejen ya ustedes de mentir, de torcer todo hecho histórico en el sentido de sus sentimentalismos particulares, cuales sean! 
¡Tuvimos suficiente con los primeros cristianos, y a dios gracias que pudimos domarles hasta donde pudimos y que, de locos que venían a arrasarlo todo, se desinflaran hasta devenir semi-cuerdos persuadidos de conservar alguna que otra cosa de valor! ... ¡Tuvimos ya suficientes moralistas con ellos, con Savonarola, con Lutero y con Calvino! 

Acudiendo también a las palabras del maestro: ¡Ya tuvimos bastantes visiones torcidas de teólogo!



La fatalidad del cristianismo reside en el hecho de que su credo tenía que volverse tan enfermo, bajo y vulgar como las necesidades que estaba llamado a satisfacer.

(El Anticristo)


miércoles, 25 de marzo de 2015

"El infierno confortable (II)"

Si vas a pasar una buena temporada en el infierno.. por muy infierno que sea, mejor que te pongas cómodo, sonrías, hagas de tripas corazón, y te lo plantees de forma que el trago sea lo más llevadero posible.

Esta vida no tiene una dirección, en ningún sentido.. Pero puedes pasarla bien, y ya que estamos, no te prives.. de dar todo el mal que puedas.
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Una sabia, y equilibrada, administración de altos y bajos placeres, dije ya que era la única fórmula conocida, no de la felicidad, pero sí de la supervivencia en condiciones aceptables.

¡No olvidar los sined qua non: sabia, y equilibrada! 
No es que sea yo anti-hedonista, tampoco lo contrario. 

En realidad, uno debe ser hedonista en el momento que se provee de placer, y estoico, el tiempo suficiente para que el momento de hedonismo adquiera pleno sentido.

.....................

La existencia humana no tiene un fin concreto ni trascendente, y tampoco fue creada obedeciendo a principios..
..a caprichos de príncipes o dioses. 

No es la aurora ni el ocaso de nada, no es la redención de ninguna fuerza natural o incorpórea,..
¡no más cera que la que arde!, 
no hay un motivo que la justifique, por más que se lo busque.

¡No hay nada, somos una interrogación que tiende irremisiblemente a la negación! 

¡Muerte, muerte, siempre omnipresente, y cuando no muerte, autojustificación!

¿Por qué morimos? .. ¿Por qué morimos?
¿Qué sentido tiene que muramos? .. ¿Qué sentido tiene que vivamos?

Esas son las dos preguntas esenciales que llevamos repitiendo desde que aparecimos sobre esta tierra, aunque hayamos ideado mil y un millón de formas imaginativas de hacerlas, y que, de este modo, hayamos llegado a creer que se trata de interrogantes genuínamente diferenciados.

Y así, hablamos de trascendencia, ya sea en el cielo o en la tierra, ya sea en la descendencia o en la evanescencia... Preguntamos por el sentido del arte, de la filosofía , de la música, de la religión... lo cual es siempre, y en cada una de sus inacabables variantes, una pregunta por nuestra razón de ser, una búsqueda desesperada de una justificación del hecho de que aquí estemos, desde.. y hasta.. no se sabe cuando.

¡Sí! .... Rebelarse contra el materialismo, contra el inmanentismo.. en fin, contra el sinsentido..

Y acudir a las gnosis, misticismos, escuelas espirituales, pasar por todas ellas, 
cabalgar erráticamente entre el positivismo y el pensamiento mágico, 
entre la ciencia dura y árida, y la trascendentalidad ensoñadora..
y andar el camino de ida y vuelta, y volver a desandarlo

¡No! ¡Otra vez no! 
Cada cosa en su sitio, y los dioses en la de todos (si los hubiera)
Los cuentos para la noche, y los sinsabores para la vigilia.

Últimamente, tiendo a pensar que nos iría algo mejor, y nos ahorraríamos muchos de esos sinsabores, siendo un poco más ´animales` y menos ´aspirantes a dioses.`
(Más lobos esteparios que burgueses)
..................

Rebelarse contra la sociedad, contra el mundo, contra la época que nos ha tocado.
.................

Época, por cierto, la Moderna (y post-moderna), que conforma nuestra sentir hasta tal punto que, incluso aquellos que nos rebelamos contra ella, LO HACEMOS A LA MANERA MODERNA, Y EN ESO VOLVEMOS A DARNOS CUENTA DE QUE SOMOS, IRREMISIBLEMENTE, HIJOS DE ELLA.

¿Cuantos, si no, han lanzado sus dardos furiosos contra esta diana tan socorrida, ya tan manoseada? 
¿Y cuantos de ellos no lo hubieran hecho, ni apropósito, mimetizando tan fielmente la rebeldía de Robespierre, Rousseau, Marx o Freud?


¡Rebelarse contra la Modernidad con las armas de la Modernidad!...

Meridiano se nos muestra, pues, que no podemos escapar de nuestras circunstancias, de lo que nos conforma.

Es el prometeísmo, entonces, aún en su mejor versión, un fuego fatuo. ¿?

Rebelarse contra el materialismo, contra el dogmatismo, contra la estrechez de miras, contra esto, contra aquello... Total.. ¿Para qué?

No, no es que yo sea fatalista. El Hombre sí puede cambiar el rumbo de su destino..
Pero poco, ciertamente muy poco.. Y en los casos en que ha logrado -queremos suponer- darle un giro de volante in extremis, sólo ha podido en efecto darlo si supo antes, con ese fin, centrarse en unas pocas pequeñas cosas, muy muy concretas, 
porque eran pequeñas... ¡pero en ellas estaba la clave!
...............

Dicen que el existencialismo es la fase última, y lógica, de la filosofía.
De allí sólo podemos volver a los presocráticos, aunque habría que hacerlo, necesariamente, con un aliento y pulsión nueva; de algún modo, siendo originales retornando al origen.

Pero a lo que yo siempre vuelvo es a la esencia del socratismo, y del nietzschianismo,
ir pegando martillazos aquí y allá, y dirigirse al interlocutor con la mirada de un loco, interrogándolo insistentemente: 
"¿te duele?..
¿te duele?"

 "¿Por qué te duele? ..
¡¡¿Por qué te duele?!!"




                                   
                                           No vamos a hallar las respuestas últimas.. 
Yo ya he renunciado a las respuestas.. 
sólo podemos sacar algo en claro de hacer estas dos preguntas, 
en todas las variantes de las mismas.

No sabremos nunca qué intentan decir exactamente los otros, pero sí, al menos, ir discriminando todo lo que no quieren decir... 

No podremos saber qué significa esta idea o la otra, pero sí todas las cosas que no significa.

..............

En vez de aquel "cabalgar el tigre", de Julius Evola, 
yo me he propuesto un reto, quizá, más modesto:

 "Habitar el infierno".

Ser consciente de que no es otra cosa, en efecto, este lugar en que un día despertamos, pero enfrentándonos a ello con alegría paradójica..
..ponerse cómodo y disfrutar del espectáculo.

Y, ¿por qué no?, ya que estamos aquí, ¡ser el más ruidoso e irreverente de los bufones, con la constante referencia de aquellos dos, el heleno inquisidor y el germano martilleador!




martes, 15 de abril de 2014

"EL OXÍMORON VITAL II: Lo monstruoso a la luz del pensamiento nietzschiano."


Quiero reproducir, antes que nada, a modo introductorio, un fragmento de los versos que conforman la primera parte de este escrito (Aunque también pueden leerlo completo aquí):
<<¿Como conciliar los estados anímicos más contrapuestos que puedan concebirse? ...//... Derrotado y entreviendo la victoria.. ¿? //¡Aplastado por los insalvables reveses de la vida.. //Y viéndome en un futuro cercano coronando la cima! //Poseido por la NECESIDAD.. //Y a la vez.. con tanto, tantísimo que dar. //¡Aterrado hasta de los crujidos de las gotas de lluvia que capto en el presente instante!..// Y misteriosamente esperanzado de todo lo que está por venir, que hasta me parece oir ya como toca a la puerta.. //¿Como es posible que en estos momentos convivan en mí la melancolía más negadora de vida con una pasión guerrera que envuelve a la anterior en una burbuja  palpitante?//..Y que amenaza con explotar en el momento más inesperado y de la manera más inconcebible. //¿Que cosa acontecerá pués tras la explosión que parece tan ineludible?//Esa es la pregunta que me aterra y me urge conocer a partes iguales.>>

Lo monstruoso es todo! Lo monstruosamente desolador y lo monstruosamente bello.





Esto lo apreciamos mejor que nunca cuando estas dos dimensiones se tocan,
en aquellos raros y terriblemente intensos momentos en que lo uno sale y lo otro entra, 
y lo uno vuelve a entrar,...



y así hasta que se puede atisbar en un infinitesimal instante como se unen misteriosa y aterradoramente.. 

¡La esperanza y la desolación! ¡Todas las posibilidades imaginables, o bien ninguna!
          .........
¡Se nos promete en un mismo fogonazo el mayor de los éxitos y el más lamentable de los fracasos!

No hay nunca términos medios en estos momentos de arrobamiento, en que somos voz de lo extremo.. 
Portadores de lo monstruoso.

Este oxímoron vital, que he sentido en más de una ocasión, aunque nunca con tal fuerza y claridad como en aquel momento en que lo plasmé en palabras.. Tambien alcanza tangencialmente a ese otro concepto nietzschiano, el del Eterno Retorno.

¡Nada hay más arrollador.. Nada que remueva tan profundamente la concepción de lo vital!
¡Nada que ilumine más la verdadera esencia -o sentido- de la vida!

El Eterno Retorno de lo mismo se manifiesta de alguna manera en la certeza de que ese ´LO PEOR, Y LO MEJOR` atisbado -como una promesa- al unísono, ya se materializó, ya existió. Y por otro lado, en que estos no son sino el valle y la cumbre eternizados, no como un destino marcado, sino como una "plantilla" sobre la que dibujamos nuestro devenir, sabiendo que esas dos referencias, las alturas y las profundidades, siempre van a estar ahí, trazadas bajo "el papel de calco" y que, bien podemos sobreponernos, planear, remontar el vuelo y evitar el valle, o bien sentir un repentino vértigo y rodear la cumbre.

¡Pero el telón de fondo de lo monstruoso, de lo abismal... 
la posibilidad siempre abierta de tornarse "dios" o "niño desvalido"... serán una omnipresencia en el horizonte!

También Nietzsche, en su obra "Aurora", describe en parte este arrobamiento:
"Mientras habita en nosotros el genio, nos sentimos valientes, nos encontramos fantásticos, y no nos cuidamos de la vida, de la salud y del honor. Atravesamos el día más libremente, como un águila [...] Pero de pronto nos abandona, y con la misma prontitud se apodera de nosotros un miedo intenso. Ya no nos entendemos a nosotros mismos, sufrimos por lo vivido y por lo no vivido [...] Nos sentimos como lastimeras almas infantiles que temen ante un crujido y una sombra."

A veces realmente me asusta comprobar la infinidad de paralelismos entre el devenir y el sentir de Nietzsche y el mío propio, y con esto no pretendo sugerir alguna insensatez como que  "el haya reencarnado en mi".. ¡Ja, Ja!! ..Ni mucho menos que yo sea tan grande como él! ¡Solo faltaría eso! Pero sí me reconozco enormemente en los procesos, las maneras e incluso los contextos.  Prueba de ello es que llevo bastante tiempo cultivando el aforismo -pudiérase decir nietzschiano- en textos de "orientación luciferina" que me ayudan a rebelarme contra la asfíxia del relativismo, y agarrarme -al menos por unos minutos- a certezas que caen, ineludibles, como losas. Es en estos momentos cuando más siento "su presencia en mí", y por favor, no lo tomen como arrogancia, sino más bien como negativa al exceso de modestia, "Pecado" casi igual de imperdonable, en tanto pretende ocultar una verdad manifiesta.

Y con el deseo de hacerles comprender mejor de lo que hablo, y que de paso vean que esto no versa exclusiva y "ombliguísticamente" sobre mi persona, me gustaría, para finalizar, remitirles especialmente a uno de aquellos textos poético-aforísticos, en que abordo el atrevido tema de los arquetipos universales.


jueves, 7 de noviembre de 2013

Esta vida no merece ser vivida...


Esta vida no merece ser vivida a no ser que dejes una huella indeleble.

No tiene ningún sentido para mi pasar por este mundo si no soy capaz de dejar una marca que se vea nítida incluso desde una gran distancia.. ¡Espacial o temporal!

No voy a ser jamás lo que la gran masa y los "demiurgos" desean que sea!
El león ha vislumbrado la forma de trucar la cerradura de la jaula.
El minotáuro tiene ya un mapa somero del laberinto .. ¡Y ya con eso es suficiente!



Ja, Ja, Ja,... ¿Y vosotros creéis que me podéis mantener enjaulado? Ja! Ja! Ja!! Ja!!


Ya escuché y compartí al unísono la carcajada de Lucifer,
y hasta me guiñó un ojo desde el Portal de Venus.. O desde "Los Infiernos",
como lo llamáis vosotros, LOS COBARDES, los adoradores, aún sin saberlo,
del Demiurgo, Jehová-Satanás..
       
Todas las piedras que me pongáis  en el camino de ahora en adelante no serán más que guijarros que apartaré con un lígero puntapié.. ¡Sin despeinarme!

¡Me río en vuestra cara, con los ojos del LOCO! Inyectados en sangre..
Con los ojos curados en salud de quién ya echó alguna que otra ojeada a lo que hay tras el telón, ese misma cortina que vosotros tomáis por un muro ciclópeo ,

pero que yo derribo con esa misma carcajada del LOCO etimológico
 -EL QUE PERMANECE EN SU SITIO- 




Y si! Lo diré una vez más:
Yo voy a causar de todo.. ¡Menos indiferencia!
Puesto que sigo sin aspirar a ser ni tan solo un grano menos que..
DI-NA-MI-TA!!
     ..........

¡Soy lo más nietzschiano que ha parido madre!
Ja! Ja! Ja! Ja!!

...Y Si! Se que a muchos asusta mi locura..
De la misma manera que a mi vuestra sumisión..
¡Me repugna!



Os solivianta mi "arrogancia", de la misma exacta manera que a mi..
La cobardía de vuestra estrechez de miras... 

A vosotros os resulta incómoda, repulsiva, mi locura, 
con la misma intensidad que a mi vuestra comodidad me asquea, me frustra.




[Se ven tan bien los toros desde la barrera... Se vive tan confortablemente en la jaulita de oro que os han construido... ]

¡CUAN APACIBLE OS RESULTA CORRER Y CORRER EN VUESTRA BONITA RUEDA DE HAMSTER!....

... JA!! JA!! JA!!

¡ESCUCHAD LA ETERNA RISA DE LUCIFER, SIN PRINCIPIO NI FIN!
¡OÍD SI QUIERA EL LEJANO ECO DE ESA CARCAJADA ANTEDILUVIANA..
 QUE ESTABA MUCHO ANTES DE QUE A "ALGUIEN" SE LE OCURRIERA CREAR ESTE MUNDO INFERNAL..
Y QUE SEGUIRÁ RESONANDO TAMBIÉN EONES DESPUÉS DE QUE SEA FINALMENTE DEVORADO POR SI MISMO!
     .......

Si! He dicho Este mundo infernal !!
La misma torpe ilusión maléfica, la misma creación abyecta que os ha llegado a hechizar hasta haceros creer que LA AMÁIS!

Pues bien! ¡Pudríos aquí!
Por mi podéis disfrutar de los míseros placeres que aún os permite VUESTRO AMO.
Yo no esperaré a nadie.
El momento del despegue es ahora.. Quién sienta todavía demasiado apego a esta ilusión para tomar la DECISIÓN ÚLTIMA, solo deberá responder ante sí mismo. 

Es su responsabilidad, nadie debe sentirse en la obligación de espabilar a los demás,
nadie tiene el derecho de exigir que sacrifiquemos la liberación de nuestro YO para empujaros al agua helada, para despertar a guantazos a este, o a aquel..

Puesto que además sabemos con antelación que no serviría de nada..
¡Solo va a espabilar quién quiera espabilar!
  ¡No hay más cera que la que      arde!


  ¡La decisión es únicamente  vuestra, y de nadie más!


 ...Nada hay YA más seguro que eso..