Filosofía, Metapolítica, Aforismo, Poesía.
Mostrando entradas con la etiqueta librepensamiento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta librepensamiento. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de febrero de 2017

"El mito del librepensamiento y el complejo de Sheldon Cooper".

~
Imagina que todos lleváramos lentillas de distinta graduación pero todas ellas mal graduadas, y que, no siendo conscientes de ello, nos pasáramos el día intentando persuadir a los demás de que son miopes, tras comprobar que no perciben los objetos de igual modo que nosotros. Esto es exactamente lo que ocurre con los llamados “prismas” o “filtros” ideológicos.

A veces nos cuesta comprender que otros tengan una imagen del mundo tan alejada de la nuestra, que vean “otra realidad” casi opuesta a la que vemos nosotros. Pero no es tan difícil entender el porqué: ese mundo y esa realidad serán siempre inconmensurables, con lo que nos va a ser imposible formarnos un concepto de ellos sin algún criterio que oriente nuestra atención hacia unos puntos u otros de ese espacio inagotable, sin alguna forma de discriminar lo sustancial de lo superfluo, de separar el grano de la paja. Y en lo que cada cual entienda por “grano” y por “paja” está justo el quid del asunto, y en ello consistirá toda la dificultad de lograr un consenso.

En ciencias sociales existe una tentación constante de creer que ya se ha dicho la última palabra, seguramente debido a que nuestro cerebro, en el proceso evolutivo, fue programado para buscar certezas a cualquier precio. Sin embargo, la vaguedad y falibilidad inherente a estas “ciencias” nos obliga a ser en extremo cautos, en extremo humildes, y a concienciarnos de que el camino siempre está por hacer y de que hasta las teorías que aparentemente resultan más satisfactorias para interpretar la realidad contienen no pocas lagunas que llenar y no pocas aristas que pulir.

De ese choque entre nuestro insaciable hambre de certeza y la extrema dificultad que supone alcanzarla es de donde surge, imagino, aquel sesgo tan extendido entre intelectuales y menos intelectuales que me gusta llamar “complejo de Sheldon Cooper”: si los opiniones de los demás difieren de las nuestras sólo puede deberse a que no están a nuestra altura intelectual; una explicación conveniente que nos ahorra someter nuestras teorías a una validación más amplia, más exigente. Al apresurarnos a suponer que las explicaciones causales que sostenemos son las óptimas, nos apresurarnos a suponer también que aquel que sostiene otras distintas no puede sino acusar una estrechez de miras o bien no haber alcanzado todavía el nivel de comprensión en que nos hallamos nosotros. Se trata de un razonamiento ad hoc, el tipo de justificación que buscan y siempre encuentran las personalidades ególatras, más pendientes de afirmarse a sí mismas que de expandir genuinamente su entendimiento del mundo y de los fenómenos que lo conforman

Debe precisarse, empero, que la descripción de este tipo psicológico corresponde a un modelo ideal, por lo que no será raro encontrar trazos o manifestaciones del mismo en todos nosotros.


No podemos menos que reconocer en este “complejo” una tentación demasiado poderosa como para no caer en ella más veces de las que desearíamos. 

Porque la cruda verdad es que todos somos parcialmente "miopes": todos llevamos puestas nuestras “gafas ideológicas”; y los que más presumen de carecer de ellas, probablemente sean los más ideologizados de todos. 

Desconfiad, pues, de todo aquel que os dice: “esto no es ideología, son hechos”; porque “hechos” hay muchos, pero la mera selección o presentación de los mismos ya está guiada necesariamente por un filtro concreto: no existe ni puede existir jamás una selección “neutral”; una aproximación neutral en realidad implicaría carecer de criterio, por tanto, no seleccionar en absoluto, sino presentar todos los hechos en bruto (suponiendo que eso fuera posible). 

Y si, como digo, es necesario poseer un criterio de selección, es necesario también mantener una postura teórica, sea ésta más “flexible” o más “rígida”. En realidad no nos referimos a otra cosa que a esa “flexibilidad” cuando calificamos a alguien de “librepensador”. Pero no hay librepensamiento como tal, en el sentido de “estar por encima de ideologías”. Lo que hay son heterodoxias, o posturas que intentan ser lo menos sectarias posible, pero ninguna de ellas deja de ser ideológica.

Me temo, por ello, que estamos frente a otro mito que convendría derribar. Yo mismo he querido auto-titularme en ocasiones como "librepensador"; pero finalmente he caído en la cuenta de que el mismo concepto arrastra una ingenuidad y una arrogancia notables. Muchos lo asociamos en su momento con superar la (engañosa) dicotomía entre "izquierda" y "derecha"; pero lo cierto es que ya existen posiciones ideológicas establecidas que no pueden englobarse en ninguno de esos dos conjuntos, bien porque incluyen ideologemas contenidos en ambos o bien porque dan lugar a otros nuevos. Ejemplos de ello son el liberalismo y el tercer-posicionismo. 

Y es que, aun en el caso de no reconocernos enteramente bajo ninguno de los rótulos canónicos (conservadurismo, progresismo, liberalismo, socialismo..), jamás podremos afirmar que estemos a salvo de toda influencia, que no nos basemos en criterio alguno, o que no suscribamos ninguna de las posiciones que unos u otros mantienen. Y es en ese sentido que es imposible concebir un “pensamiento libre”, flotando en el aire sin asidero alguno, un pensamiento que se ha creado a sí mismo, como el dios del Antiguo Testamento.

Lo único que hay son formas de pensamiento más informadas o más desinformadas, más vulgares o más sofisticadas, más dogmáticas o más escépticas; pero ahí acaba toda distinción; por lo demás, ninguna de ellas deja de ser ideológica. Sí, puede que algunos seamos más exigentes, más críticos, menos conformistas.. que a la hora de “comprar un paquete ideológico” no nos contentemos con los “paquetes estándar” que vemos en los supermercados (rojo o azul/progre o facha) y vayamos a tiendas especializadas donde uno escoge cuidadosamente ideologemas de unas y otras procedencias y “se construye” su propia ideología. Bien, pero de todos modos hemos adoptado un sistema de pensamiento, por más heterodoxo y minoritario que sea.

Lo demás… es pura metafísica.

~
Afirmar que careces de ideología es un pretexto para permanecer en la zona de confort y vacunarte contra todo escepticismo, tan necesario éste para evitar convertirte en la peor clase de ignorante: aquel que cree que no le queda nada por aprender. El librepensamiento es el subterfugio mediante el que camuflamos una postura ideológica, y por tanto subjetiva, presentándola como de mero sentido común, y por tanto objetiva. Así, el insondable misterio de que haya gente que no comparte nuestra opinión será finalmente explicado, bien por falta de empatía o de conciencia social (subterfugio típico de las izquierdas), bien por miedo a ser políticamente incorrecto (subterfugio típico de las derechas y los neofascismos), o bien por carecer de recto entendimiento y genuína comprensión del mundo (Complejo de Cooper propiamente dicho, y a su vez subterfugio típico del liberalismo).
~

lunes, 22 de diciembre de 2014

"EUROPA Y SUS PALADINES AUTO-NOMBRADOS" (Sobre convicciones NO MÁS ALLÁ de toda duda razonable)


Dedicado a aquellas personas cerebrales que se dejan seducir por ideas descerebradas.



Mi amigo, y admirado autor de reflexiones, ensayos y aforismos, Daorino de Librepensamiento Revolucionario, siempre me resultó algo ambiguo en sus posicionamientos. No obstante, era innegable la fuerza y la profundidad de sus visiones, e inmediatamente me sentí enormemente identificado con su nietzschianismo, y con sus análisis metapolíticos. Debo confesar que hasta tuvieron influencia sus escritos en los míos, no sé si más grande o más pequeña, pero desde luego que no fue tan sólo en la forma o en el fondo, sino en algo más sutil, e inasible, que podría asimilarse a lo que llamamos "esencia".

Siempre he pensado que la postura más enriquecedora en el "camino del conocimiento" consiste en nutrirse de la mayor gama de perspectivas, cosmovisiones, teorías, a las que uno tenga acceso.. pues dificil será encontrar una sóla de la que no se pueda extraer nada en positivo (o en negativo, que también resulta útil, por aquello de los "descartes".)
En un caso o en otro, la opción inteligente consiste en tomar, asumir como propias, aquellas conclusiones que arrojan, tras una concienzuda labor de observación y reflexión, una evidencia más allá de CASI toda duda razonable.

Así, yo siempre coincidí con Daorino en gran número de percepciones y juicios sobre la sociedad moderna, la política, las ideologías, las izquierdas, las derechas, la moral cristiana y post-cristiana... Sin que por ello dejara de disentir poderosamente en muchas opiniones ni dejara de percibir la mentada ambigüedad en sus posiciones (diferencialismo/supremacismo, superación del Nazismo/casi plena identificación con el mismo, crítica del totalitarismo y la lógica del chivo expiatorio tan sólo sugerida, y nunca firme y clara)

"Encontronazos dialécticos", como es normal, tuvimos unos cuantos, porque como digo, disentimos quizá en tantas cosas como en las que coincidimos; y encima, ambos nos preciamos de ser auténticos librepensadores, y constantemente parecemos competir en nuestros debates por ver quién está más desadoctrinado de toda doctrina y quién se hace más eco de lugares comunes o emplea el tan socorrido relativismo en su favor.

Yo siempre le manifesté que, compartiendo su genuina preocupación por la Globalización, el Multiculturalismo, y la Aculturación (sobre los que yo también he advertido en numerosas ocasiones), me parecía que él le concedía un protagonismo excesivo al tema migratorio, y aún mucho más, al llamado mestizaje "forzoso" -y ni hablar del "genocidio blanco".-

Mi opinión es que aquí, mi amigo, se hace eco de ideologemas herederos de las doctrinas raciales hitlerianas -aunque es de justicia admitir que "actualizados y desmitificados", pues ya no se habla de razas europeas, como la germánica o la eslava, sino de una sóla raza blanca- lo que, de todos modos, tampoco acaba de mostrárseme tan evidente como lo es para él y para otros que comparten su pensamiento.

Hablar de "genocidio" para referirse a masacres en toda regla, y al mismo tiempo, a UN mestizaje supuestamente inducido (¡y aunque fuese forzoso!) es una de esas formas de usar el relativismo -que tanto criticamos en los "progres"- pero en beneficio de nuestro ideario; y de entre todas las artimañas que se sirven de esta útil herramienta post-moderna, ESTA NO ES UNA PEQUEÑA.
También es usado con frecuencia (dentro de ese club ideológico) el término "colonización", OTRA TRAMPA RELATIVISTA CONVENIENTE: ¡Nunca se podrá equiparar al ejército napoleónico entrando por las armas en España y a los inmigrantes africanos que, individualmente y con lo puesto, entran en el país con contrato de trabajo o sin él.
Y por más que queramos tirar del argumento de la "reconquista de Al-Andalus", de las "oligarquías mundialistas" o, no quiera dios, del de la "conjuta afro-semita", estamos patinando seriamente y no deberia extrañarnos tanto que, luego, muchos no nos tomen del todo en serio.


Ser inteligente, y leído.. reflexivo, y con sentido crítico -esta pretende ser mi advertencia- no te libra de caer en tentaciones intelectuales como el conspiracionismo -"Yo conozco una terrible y crucial verdad que la mayoría de la gente ni sospecha"- u otros relacionados con este como el "síndrome del proscrito", o de la "verdad proscrita", que por el nombre ya pueden ver ustedes que va en una dirección similar.
Todas esas "golosinas intelectuales" están basadas en lo mismo, no hay gran diferencia.

Así pues, y acudiendo a otro ejemplo, estar plenamente convencido de que el III Reich, en comparación con el Stalinismo, fue tan
vilipendiado, caricaturizado, e insistentemente retratado en los medios y la cultura, NO SÓLO PORQUE PERDIÓ LA GUERRA -y los otros carniceros totalitarios la ganaron- sino porque "ELLOS TENÍAN RAZÓN"  y "NOS ADVIRTIERON SOBRE LOS MISMOS MALEANTES QUE HOY NOS GOBIERNAN"...
Esto es, a mi juicio, dejarse vencer por la irresistible tentación de la "píldora roja de la verdad", y en consecuencia, evidenciar poca seriedad académica, o intelectual, y primar las convicciones puramente emocionales sobre las racionales.

Concluiré estas reflexiones dedicándole unas últimas palabras al que aun considero, a pesar de los pesares, mi camarada en esa futura, y tan necesaria, Revolución Nietzschiana:

ESTIMADO DAORINO ...desde la sincera amistad y admiración que le profeso..

¡BÁJESE USTED DE LA PARRA ... Y DEJE LAS CRUZADAS PARA LOS HIJOS DE ABRAHAM!

--------------------------------------------------------------------


(Texto relacionado: "De cruzadas, gestas, y películas varias")

domingo, 7 de diciembre de 2014

EL PENSAMIENTO POR OPOSICIÓN.


A los librepensadores.. 
Alere Flammam veritatis

Lo diré una vez, una docena de veces, y todas las que hagan falta:

Debemos dejar ya de definirnos por la oposición a algo.
No es más que una muestra de inmadurez intelectual, 
¡más diré!, ¡de infantilismo!
El que es anti-cualquier cosa, para empezar, suele desconocer profundamente aquello que odia. Este desconocimiento es, a la vez, consecuencia, y origen, de su rencor. La ignorancia siempre es pieza clave en toda cruzada y persecución furibunda desde que tenemos memoria, y no menos cierto es que, si somos enteramente sinceros, nada hay en este mundo, ninguna doctrina,tendencia, o circunstancia, de la que no se pueda extraer ni una sóla lección en positivo, o alguna perspectiva que nos aporte mayor "amplitud de campo".

El otro poderoso motivo para desconfiar de la objetividad del que se postula como "anti-algo" es el que tantas veces he mencionado, y que no por ello deja de ser, como el presente aviso en conjunto, necesario de recordar hasta la saciedad: La persona autodefinida anti-X suele acusar una marcada tendencia a "percibir" rastros de X (fascismo, capitalismo, comunismo, racismo...) hasta en los lugares más insospechados.

Así, el anti-racista o el anti-machista cree que practicamente todo el mundo, en una amplia gama de niveles y formas, es racista, o machista.
Por suerte, tanto el racismo como el machismo han menguado enormemente en los últimos tiempos, al menos en occidente; ahora, LA TONTERÍA DE ALGUNOS.. EN OCCIDENTE, no tiene límites..
*
Yo ya superé recientemente la "última frontera" -creo que es la última- que resultó ser, en mi caso, el "anti-capitalismo/anti-liberalismo".

En el fondo, no se trataba más que de dar los últimos pasos en coherencia con lo que yo venía defendiendo. Si ser anti-algo es estúpido, no lo va a ser menos ser anticapitalista o anti-ñioliberal (El neoliberalismo se ha convertido en un nuevo mantra/palabra-policia que un día va a desbancar al, siempre tan exitoso y versatil, "fachizzzmo".) 

Yendo a este ejemplo concreto de oposición, tan extendida (y no sólo en la izquierda, no crean), el odio, el "ir a la contra" no nos hace menos miopes, alucionatorios, que lo que hemos descrito en los anteriores ejemplos. 
Ser anti-liberal, por ejemplo, supone relegar tanto una de las perspectivas socio-políticas que ENRIQUECEN la observación humana, que facilmente pudiera tener la consecuencia de no estar suficientemente prevenidos, y concienciados, contra la tirania, el "gorilismo" del Hombre de Estado, y la conculcación -por una excusa más o menos convincente- de los derechos más básicos de libertad de expresión y libertades civiles en general. 


¿Quién fue el "lumbreras" al que se le ocurrió ponerle
este nombre al partido en cuestión? ¿Es que hay una
 izquierda,aparte de la socialdemocracia, que ya no
la tienen ellos por izquierda, que no sea anti-capitalista?
También corremos el riesgo, en esta misma inercia, de tachar con el estigma de "enemigo del pueblo" al burgués, industrial, o persona de mayor poder adquisitivo; o así mismo, acercarnos 
-en otra dirección- a alguno de los variados iluminismos in-igualitarios o exclusivistas (los que no conviene olvidar sólo porque hoy no sean los más generalizados.)
Yo soy también coherente en esto, desprecio con pareja vehemencia los odios igualitarios y los in-igualitarios


Y ya, hablando más concretamente del capitalismo en sí, pues oigan, llevo mucha "tinta derramada" sobre el asunto, y más en concreto, "destripando" el paradigma liberal/ancap, y lo único que se me ocurre ahora mismo para ser conciso y arrojar algo de racionalidad es que: Si el capitalismo funciona tan bien, que no lo dudo, para aquello de hacer "cálculos económicos", intercambiar mercancias, e impulsar mercados, e incluso ideas (algunas veces, hasta buenas) ..¿Pues porqué no se quedan ustedes en el lugar que les corresponde, y donde parece que se las apañan bien, y nos dejan a nosotros un poquito en paz, con las decisiones, y los caminos que LIBREMENTE escogemos para nuestras vidas, y las de nuestras comunidades? 
Que si queremos ser proteccionistas, porque a nosotros nos parece que debemos serlo, y porque la gente "llana" entiende lo que es SU producto, más que la "idea platónica de producto", y oye, ¡porque nos da la real gana! ... ¡Pues déjenos a nosotros en paz! Y no tenga el valor de llamarnos tiranos, porque usted acusa una deformación bastante curiosa en su percepción según se ejerzan las "tiranias" contra el libremercado-fuentedetodoslosbienes, o contra TODO LO DEMÁS. 
Y que, del mismo modo, si queremos vetar a una empresa concreta, ¡o incluso a todas las de un país entero! ¡Porque nos caen mal! Sin más... O decidimos restringir las fronteras, no sólo a productos o capitales, sino a personas... En caso de que lo hayamos decidido democráticamente, pues por mucho que clamen por los "derechos humanos" o las "libres circulaciones", nadie nos puede negar la legitimidad para hacerlo (o al menos, a mi no me cabe la menor duda al respecto.) 

Otro de los "PEROS" MUY SEVEROS que les pongo a los liberales, también mencionado aquí en otras ocasiones, es que siguen hablando, vehemente y empecinadamente, en nombre de UN INDIVIDUO QUE NO EXISTE.(*)


Ego dixit. Acta est fabula!
                     ~                  

[*1] El individuo no es nada sin su contexto, y el contexto no es nada sin el individuo. Parece como si este individuo del que ellos hablan no tuviera, siquiera, antepasados, que lo que él es, y sabe, y tiene, ha aparecido de la nada, en vez de ser fruto de generaciones y generaciones anteriores a la suya. ¿Quién es, entonces, este individuo que supone el eje central de este pensamiento? Dificil decirlo, pues, como le ocurre al liberalismo real, nadie se ha cruzado nunca con él.  
                 ~~
[*2] El individuo, en la realidad 
objetiva del día a día, está 
bastante más "desdibujado"; 
y las fronteras entre lo que es 
"de él" y lo que es "del otro".. 
lo que hace "por libre 
elección"o "condicionado 
por variados factores".. 
nunca están tan claras.

viernes, 5 de septiembre de 2014

¿EL FIN DE LAS IDEOLOGÍAS?

A los librepensadores..





Me gustaría presentar aquí un nuevo enfoque sobre la subjetividad ideológica:

Tomemos un proceso histórico, social, o nacional, y veamos los distintos diagnósticos que se elaboran sobre este según el conjunto de ideas desde el que se hacen.

Pongamos un ejemplo sencillo y conocido por todos: El rápido ascenso económico de los Estados Unidos de América.

¿Como creen que lo explicaría un liberal? Excepto raras excepciones, podemos imaginar que aludirá a argumentos economicistas y encontrará las claves en la promoción de la libertad individual y empresarial.

¿Y de qué modo lo vería un marxista? Es predecible que aludiera, igual que el liberal, al libre mercado, pero juzgándolo, muy al distinto, como "libre explotación de la clase obrera". Osea, que en este sentido, los "bienes" del liberal son "males" para el marxista. (Y en realidad, no sólo "en este sentido", sino que suele ser así en todos los casos.)

..Y aquí se pone de verdad interesante, porque ¿Como creen ustedes que lo analizaría un nacionalista de corte racialista (cercano al Nazismo)? Podría asegurar que, la mayor parte de ellos, exclusivamente por el factor racial (Los EEUU fueron construidos por europeos, principalmente anglosajones y germanos, y de ahí su imparable "voluntad de poder".)

Y ya que estamos, ¿A qué atribuirían  estas tres "familias" el atraso (aunque no homogéneo en el espacio y en el tiempo) del resto del continente americano? Pues el Liberalismo, con toda seguridad, a la escasa libertad de mercado por los diversos proteccionismos y nacionalismos. El Marxismo por la extrema desigualdad y expolio de recursos. Y el perteneciente al entorno pro-nazi por la "impureza racial", es decir, por el masivo mestizaje, igual que la potencia de la América del Norte la explicaban por la "pureza racial" de sus élites, y sus mayorías sociales.

Omito a sabiendas las restantes cosmovisiones políticas porque estas tres son las que muestran opiniones, dentro de cada grupo, más homogéneas; y porque, además, no sabría acertar a proponer qué diagnostico daría un conservador o un anarquista sobre este proceso histórico en concreto.

Pero creo que esos tres ejemplos bastan para visualizar la entidad del problema -recuerdo: el de la subjetividad de los ismos-, y como superarla, en la medida de lo posible.

A este respecto, creo que serviría para "arrojar luz" sobre la auténtica profundidad del problema que planteo, recordar la tesis que lancé en la introducción de la extensa serie "Terrorismo Metapolítico":


-¿Y si las diferentes posturas ideológicas tuvieran valor, más que como cosmovisiones cerradas en  sí mismas y auto-suficientes, COMO PIEZAS DE UN PUZZLE? Esto es, que más que percepciones  de la realidad diferenciadas e irreconciliables entre sí, fueran visiones parciales y por tanto.. COMPLEMENTARIAS.  
-¿Y si en vez de constituir estos ismos maneras distintas de explicar el mundo, autónomas y completas como pretenden, nos sirvieran más como focos que iluminan diferentes dimensiones del ser humano y de nuestra realidad? 
-¿Y si su utilidad residiese al final en observarlos como una suerte de ´enfoques desenfocados` que resaltan unos aspectos y difuminan otros.. que magnifican unos factores y discriminan otros.. Tan sólo por estar captando "distintas partes del espectro cromático"?

*

¿Se trataría, entonces, de aceptar que todas las explicaciones, no sólo estas tres sino alguna más, tienen "su parte de razón"?... 

¿Qué hay una confluencia de factores en estos, y en cualesquiera otros, procesos históricos?

Obviamente, lo absurdo sería pretender que todas tienen razón por igual, a repartir porcentajes equitativamente. Ello sería, sin duda, un novedoso modo de aplicar el "democratismo" (habitual degeneración ideológica de lo que no es más que una forma de gobierno.) ¡No, no todas las voces tienen valor por igual! Pero sí es, sin embargo, posible, que todas tengan un porcentaje de acierto, aunque nunca el mismo. Lo que parece apriori arriesgado es pretender que sólo exista un factor (o un conjunto de factores) determinante, y despreciar todos los demás por el mero hecho de provenir de "otra tribu", de otra escuela..

"Cual es la escuela que se muestra más certera en sus análisis" supongo que es la pregunta que se habrán hecho las mentes más libres, y más maduras, para guiarse en su viaje intelectual y decantarse por una u otra. Luego, por supuesto, habrán matizado sus posturas personales con elementos que, si se acepta este enfoque que planteo, podríamos catalogar en otra "familia de ideas". Es decir, que analizándolo también según esta perspectiva, y en el caso de las mentes más liberadas y preclaras, se trataría de "adscribirse al ´club filosófico` que mayor porcentaje de certeza arroja, y ´rellenar los huecos` con los porcentajes de acierto minoritarios que hemos recabado en otros clubes".

Sí, sé que, cuando se trata de política o sociología, es descabellado pretender la completa objetividad científica, pero por algo existen distintos niveles de "dureza" en las ciencias; y por muy "blanda" que sea la que nos ocupa, no es excusa, de ningún modo, para no perseguir esa objetividad HASTA DONDE SE PUEDA. Y créanme que es factible, MÁS QUE FACTIBLE, reducir en el futuro el nivel de subjetividad que domina el espectro político. (Nivel de subjetividad aún enormemente infravalorado, pues en ocasiones, se acerca a la pura neurosis.)



En la línea de mis habituales salidas de tiesto
abogo, desde aquí, por crear una Escuela Objetivista
que impulse una suerte de 
Pensamiento Neo-Ilustrado.

***


[Nota: Para los que no hayan reconocido a alguno de los personajes en las fotos que aparecen al principio, se trata de (empezando por arriba): Alain De Benoist, Fernando Sanchez Dragó, y José Ortega y Gasset. Los tres, más que dignos candidatos a convertirse en referencia para esa futura Escuela Objetivista de Neo-Ilustrados.)


viernes, 21 de marzo de 2014

TERRORISMO METAPOLÍTICO IV: Aclaraciones, confesiones, y propósito de enmienda.


He considerado necesario, antes de redactar el próximo capítulo de este ensayo, esta vez inspirado por las enseñanzas del mejor pensamiento anarquista, realizar un ejercicio de honestidad, de desnudez intelectual y moral, con la excusa de mi último escrito, dedicado a la figura de Adolf Hitler. En este escrito, debo confesar ahora, en honor a este propósito de brutal sinceridad, que no fue azaroso el comenzar por las duras críticas a "Mein Kampf" antes de subrayar lo que de provechoso hay en esta obra, y es que bien es sabido que en esta sociedad polarizada y atestada de "demonios"  e "imperdonables herejías", uno no puede cultivar la virtud de la sensatez -frente a los diversos maniqueísmos, lineas rojas y temas vetados- sin levantar las suspicacias de estos o los de más allá, de tal modo que cualquier palabra dicha con el objetivo de enriquecer el debate y "des-puerilizar" el discurso político dominante es vista por estas, como digo, pueriles, inmaduras mentalidades, como una suerte de estrategia para "venderles la moto", o una secreta e inconfesable voluntad de ir "envenenando las mentes con ideas peligrosas" y así "captarles poco a poco para una oscura causa" (Esto no me deja de resultar risible, a la par que enormemente frustrante.)

¿Cual es mi confesión pues, a fin de cuentas? -Antes de que me vaya demasiado por las ramas- Pues ya la habrán adivinado los más avezados: La confesión que debo hacerles es que, sí me apresuré a expresar todo lo gratuito o deleznable que hay en el pensamiento de la figura más demonizada de la Historia, es justamente por eso, por ser "EL DEMONIO" de quién hablaba, y por tanto, movido por la secreta esperanza de "SALVAR MI BUEN NOMBRE", cosa de la que solo ahora, a posteriori, me percato de su completa futilidad; bien sabemos a estas alturas que, por mucho que nos esforcemos en contentar a todos o alejar sospechas de nuestra persona, NUNCA CONTENTAREMOS A TODOS, y mucho menos.. ¡ESTAREMOS NUNCA A SALVO DE LAS SOSPECHAS!

Yo sé bien que, aún curándome en salud con esos severos cuestionamiéntos hacia la doctrina Nacional-Socialista -que no creo haga falta aclarar que reflejan en efecto mi opinión- en muchos de los que leyeron citado texto se despertaron sospechas sobre "mi inconfesable intencionalidad subyacente." Así que, como digo - Y valga como regla de oro para futuros polemistas- de nada sirve hacer meditados esfuerzos por delimitar la postura concreta de uno.. ¡Que los lectores sectarios e irreflexivos siempre encontraran motivos para desconfiar! Y mucho menos aún merece nuestro esfuerzo sacrificar el esqueleto del discurso por razones tan miserables como alejar de nosotros la sombra de la calumnia.
                 

El ciudadano medio, incluso aquel provisto de cierto nivel intelectual, aún no es capaz de asimilar que alguien pueda estar por encima de los sectarismos ideológicos, que sea posible congeniar con parte de un argumentário y no ver fundamento en el resto del mismo, que se puedan observar percepciones valiosas en las doctrinas "del enemigo" sin suscribir por ello dicha doctrina por entero o, lo que más terror nos causa en el fondo:

¡Que una mente libre y rebelde pueda poner en jaque la engañosa y en gran parte arbitraria división en bandos irreconciliables! ....


...QUE ES LÍCITO, Y ADEMÁS NECESARIO, "VIAJAR" POR EL ESPECTRO POLÍTICO EN BUSCA DE ERRORES Y ACIERTOS DE UNOS Y OTROS, SIN MEDIAR EN ELLO NINGUNA AUTO-CENSURA O COMPLEJO PEQUEÑO-BURGUÉS (Y escojo aquí una expresión del vocabulario marxista -no creo sea necesario ya explicar: No porque este sea mi credo- sino porque me parece un buen sinónimo de pusilánime y acomodaticio.)