Filosofía, Metapolítica, Aforismo, Poesía.
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martes, 23 de junio de 2015

Sobre fanatismos e irracionalismos varios.


En el presente vivimos la apoteosis de los fanatismos. Quizá no alcancen todos en el día de hoy la cumbre de su irracionalidad -eso ya sería insoportable-. Lo que sí es seguro es que se da tal número de ellos a un tiempo como en ninguna otra época que se recuerde.

Y es que, a los de nueva hornada, se les suman todos aquellos de hornadas anteriores que aun sobreviven. Imaginen la cola que se forma en el registro de tontolabas...

"Todo el día matando tontos..." El que dijo eso, hace tiempo que se rindió,  y se inmoló.

Lo más sonrojante de todo, dicho sea de paso, es que gran parte de ellos, ya vengan de una "escuela" u otra, saben reconocer y denunciar el fanatismo de los demás pero jamás son capaces de percibir ni una sombra del propio.


Hay quién se vuelve fanático del nacionalismo (unionista, separatista, hay para todos los gustos, y todos mienten y manipulan, poco menos, por igual.) Hay también quien cree haber descubierto la gran clave de los problemas que aquejan al mundo en la dimensión étnica y racial (esto vuelve a estar de moda, imagino que, en parte, por culpa de la tibieza y las moralinas igualmente fanáticas de los llamados "antiracistas". Un polo siempre alimenta al otro.) Luego están los fanáticos del igualitarismo, ya sea en clave de "género", "raza", o "clase social" (de ellos ya hemos hablado sobradamente aquí.) Luego irían los religiosos, los que aun quedan (la verdad es que a este tipo de fanatismo ya no le resta apenas fuelle -entiéndase, en Occidente-. Porque a diferencia del de la lucha de clases, o de razas, tiene más largo recorrido, y por eso debe ser que hay ya poco "carrete del que tirar"). 

Pero los más, de verdad, los más llamativos de todos son esos de los que ya hablé; aquellos que se muestran especialmente comprometidos "contra todos los fanatismos" sin apreciar ni por un momento el suyo; el cual, en muchas ocasiones, no es menos pequeño, o menos grave que el de aquellos a quienes se pasan todo el día poniendo a caer de un burro.

¡Yo soy libertario y sólo creo en el mercado y en el individuo! ¡Amo la libertad, odio el comunismo y la religión! .. Pero me hago la picha un lio cuando hay que distinguir religión de religiosidad y espiritualidad, y la verdad es que da pereza ponerse a estudiar todo eso...¡Bah! Mejor rindo pleitesía a fanáticos impresentables y destructivos como Richard Dawkins y me cago en todo lo espiritual sin distinción. Al fin y al cabo, son todo rollos raros de freakies. Sin embargo, aquello de que sólo existe la materia y que no hay nada más allá parece evidente, y encima, resulta facilito de entender.

......

¡El individuo  y el mercado son lo único que existe! ¡Un mundo de mercaderes donde los contratos sustituyan a las leyes es el paradigma que YO-DIGO-QUE-RESOLVERÁ-NUESTROS-PROBLEMAS! Un mundo de intercambios donde cada uno vaya a la suya y ningún lazo colectivo sea cultivado es el modelo de civilización más sostenible a largo plazo.

Y tras eso, el mismo sujeto que viene a decir poco más o menos lo que acabamos de leer, denuncia la estrechez de miras y el fanatismo de los demás como si tal cosa. Y nada en todo ello le hace advertir contradicción alguna. Nada nos hace pensar que albergue la más mínima sospecha de que alguna de las piezas recién desplegadas pudiese no encajar en el conjunto.

Un paréntesis aquí sobre "los de la raza" antes de volver a atizar a los de la bandera negra y amarilla. Llegan a ser tan estúpidos algunos de ellos que, no contentos con asumir todas las manías persecutorias en forma de "conjuras contra su raza" (a veces ni siquiera es la suya, pero les haría ilusión que lo fuese), se esfuerzan en buscar mil pretextos arbitrarios para sostener lo insostenible. Ejemplo (extraído de un blog):


"Desde pequeño siempre me he olido que algo no cuadraba y he ido atando cabos, hasta convertirme en un todo un nacionalista ario a los 15 años. Y no veo que tiene de malo el que sea adolescente, en todo caso será aún más meritorio para mí, teniendo en cuenta mi precocidad en destapar al Sistema, y la degeneración cada vez mayor a la que someten a la juventud, según va avanzando el plan del Enemigo. Me pregunto que hacías tú a mi edad, seguro que estabas con una banda de guarros estilo San Polla Palomino, sin tocar un solo libro (salvando el “Playboy’’, si es que eso se puede considerar un “libro’’), matándote a pajas con pósters de negras y bebiendo “kalimocho versión La Bamba’’. Yo sin embargo, he pisado a fondo desde bien pequeño, tanto intelectual -leo clásicos y libros de nivel desde los 10 años- como físicamente, -pues soy practicante de varias artes marciales desde los 13, y hace 1 año he comenzado con musculación sarcomérica- y he adelantado a toda la masa depravada y plebeya que compone al resto de la juventud actual salvando otras excepciones como la mía, hasta el punto de poderme considerar como miembro “de otra casta’’.

VIVA LA NOCHE DE LOS CUCHILLOS LARGOS. MUERTE A SIÓN Y AL NAZBOLISMO."


Bueno..bueno, ¡bueno! Me parece que tenemos aquí un buen surtidito. No sé ni por donde empezar. ¿Mencionamos primero la arrogancia, la suficiencia, o la brutalidad y la violencia que destila todo el discurso? 

Despreciable y francamente repugnante. Lo que más llama la atención, sobre todo a quién conozca poco de este SUB-mundo, es el nivel cultural e intelectivo del que, en efecto, pueden presumir muchos de estos -no por ello menos fanáticos- neofascistas. Y de este mismo perfil, jóvenes casi adolescentes, existen en gran número dentro de la última generación. Son despiertos y echaos palante (demasiado), y como se han leído unos cuantos libros y -hay que reconocerlo- no redactan del todo mal, ya se creen por ello, a su corta edad, con la autoridad moral e intelectual de "iluminar al mundo" sobre el camino que debemos seguir si no queremos "ser engañados por Sión". Fijémonos en esa convicción tan propia del fanático cuando describe su "caída del caballo". Ya hemos destripado en anteriores escritos ese ego hinchado que es siempre conditio sined qua non para que sea plenamente operativo el fenómeno conspiracionista (en este caso, puramente conspiranoico, ya que todo gira en torno a una "conjura contra el hombre blanco"). Y no estará de más tampoco observar la forma en que ciertos pretextos ideológicos abren una peligrosa puerta a la permisividad hacia toda clase bajas pasiones (en el caso que nos ocupa, al odio racial más CRUDO Y PLEBEYO, como se manifiesta en esa manera de insultar al oponente sugiriendo que "se rebaja" mirando ´posters de negras`.)
En resumen: Cree haber encontrado la "gran verdad proscrita que nos salvará" (o que salvará a la raza blanca, porque la idea desprendida es que poco importa lo que les pase a las demás). Y cree haberlo hecho con apenas veinte años. Por ello ya se está preparando para "la gran batalla final", y toda su vida parece estar orientada a una misión trascendente de la cual, con toda probabilidad, tendrá que reirse pasados unos años, o incluso avergonzarse un día en petit comité, en un arranque de franqueza.

(Lo de lanzar el viva a la Noche de los Cuchillos Largos  ya es como la puntilla, como si pugnara por ser el "más malo entre los malos". Ni con las pobres S.A. tiene clemencia este proyecto de hombre con un ego que casi podemos ver inflarse en cada inflexión del lenguaje, y que si mantuvo ese mismo ritmo hasta ahora, seguro habrá reventado ya.)


Bueno, pues como se nos ha alargado el apartado dedicado al "racialismo" más de lo esperado, a los de la bandera negra y amarilla deberemos continuar dándoles azotáinas en una siguiente entrega dedicada al mundo de los irracionalismos (para la cual reservaremos también otro apartado no menos jugoso, como es el del fanatismo anti-comunista). Tengan ustedes un  buen día. Y si esto les ha "iluminado" en algún aspecto, quizá contemplen poner en el futuro algo más de racionalidad en ciertas cosas. Verán como no les hace daño.
¡Sí, de estos ya hemos hablado sobradas veces!
Pero como ven, parecen no cansarse nunca de alcanzar 
nuevas cimas en la escala de lo ridículo, de batir nuevas marcas 
y redefinir por completo conceptos como "delirante" o "descabellado".
Este radicalismo en concreto eleva a profecía apocalíptica la tan famosa
frase de Einstein sobre las cosas que son o no limitadas
en el ser humano y en el Universo.

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[¡¡EJEMPLO DE LIBRO!!]   
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martes, 31 de marzo de 2015

"Evola: Permanecer en pie sobre las ruinas, orientarse en medio del caos" (I)


Tiendo por momentos a ver el pensamiento evoliano como la superación de Nietzsche, la superación del fascismo, y asimismo, de los movimientos neo-paganos, del new age, de las gnosis hiperbóreas,... y hasta del sincretismo y el ecumenismo (aunque de todos ellos pueda participar, pero sólo para quién lo observe desde una perspectiva muy profana y superficial.)
Digo "por momentos", dado que aún me hallo en pleno proceso de digestión de sus ideas, y de su particularísima cosmovisión (particular, pero al mismo tiempo, total e integradora.) Por ello, que no sabría todavía pronunciarme más en favor, o más en contra, de todas las tesis que mantiene.
Pero el que se le pueda asociar tanto al nazismo, como al new age, o al ecumenismo, nos dice ya bastante de la dificultad para catalogarle, de la arbitrariedad de querer reducir sus ideas a mera tendencia sectarizante . 
Como bien me dijo un gran conocedor de su obra: "ni nazi ni new age, Evola es Evola." 

No hablaré de sus comienzos neo-paganos, sino que avanzaremos hasta llegar a su obra "La raza del espíritu", en torno a la cual gravitan polémicas y anecdotas por igual, y no son éstas carentes de interés, sino como van a ver, ciertamente jugosas.

Julius Evola era, en esa época, alguien cercano al Fascismo triunfante en Italia, pero bastante menos cercano a su "homólogo" alemán (es importante entrecomillar este calificativo, debido a las grandes diferencias existentes entre uno y otro movimiento, amén de sus evidentes puntos de encuentro.) No obstante, viajó a Alemania y realizó encuentros y conferencias desarrollando su concepto de "raza espiritual", la cual, a pesar del acercamiento estratégico del que fue partícipe, y que suavizaba, de alguna forma, el choque entre su concepción y la del Nazismo, no podía menos que incomodar a los de Hitler, desde el momento en que el pensador italiano relativizaba muy mucho la relación entre la pureza biológica y la pureza del espíritu, o dicho de otra forma, entre el "origen hiperbóreo" de los actuales pueblos indo-europeos y la presencia efectiva que esta herencia, más espiritual que biológica, tenía en ellos. 
Que comparase, además, su política eugenésica con la crianza de perros o caballos, o que manifestara que, en ocasiones, el cruce con una "sangre extraña" actúa como revulsivo, seguro, debió torcer el semblante de los mandamases del III Reich, con los que no pareció acabar en muy buenas relaciones, como podrán imaginar.

Pero la cosa no se queda ahí, pues no contento con mostrar a los teóricos alemanes la estrechez de su visión del hecho racial, también declaró sus objeciones a las formas de neo-paganismo que adoptaron, calificándolas de vacías, meramente estetizantes, y representativas de una ritualidad decadente, carente del significado profundo que tuvieron estas tradiciones tiempo a. 
Por esto, entre otras cosas, hablé al principio de "superación del neo-paganismo". Uno de los puntos más valiosos de su estudio radica en ir más allá de la reduccionista oposición entre paganismo y judeo-cristianismo, sin atender a las diferentes fases de ambas cosmovisiones en su desarrollo histórico. Se nos muestra meridiano así que, igual que el cristianismo primigenio no es el mismo que el de Carlomagno o el de los Borgia, tampoco el paganismo greco-latino o nórdico-germánico es el mismo en sus épocas de esplendor o en sus épocas de decadencia, así como en las intermedias.

De lo que se trata, para Evola, es de distinguir la tradición pura de las formas degradadas de la misma, sea en el cristianismo, o sea en otros contextos religioso-culturales. He ahí, pues, la pureza más valiosa de todas, la que atañe a las formas de la tradición, y de la espiritualidad, dos conceptos que siempre van íntimamente ligados en el pensamiento evoliano.

Y éste es otro de los puntos que más merecen destacarse de su trabajo, la profunda atención dedicada, por igual, a las doctrinas orientales como a las occidentales, o a las de la América precolombina, en un firme propósito de trascender el hecho cultural particular, y vislumbrar una especie de "regla universal", de hilo conductor de una cierta "esencia única", esto es, LA tradición, LA espiritualidad. Es por esta idea -que, aún siendo más ambiciosa, y sobre todo, rigurosa, que la representada por ecumenismos y sincretismos- alguien podría asociarle a lo que hemos dado en llamar "New Age"; algo que, como intento aclarar ahora, supondría un reduccionismo al absurdo, o una muestra de total ignorancia.
Hay que incidir en que estamos hablando de una tarea tan fecunda como la que desarrollaron Jung, Castaneda, o Jodorowsky, y en una dirección inicial similar, aunque con otra dimensión, y otra orientación, después. Con esto quiero colocar a Julius Evola en el contexto que, creo, le corresponde -que no es, desde luego, el del New Age, el del esoterismo nazi, o el del ecumenismo post-conciliar.-

En otra de sus obras clave, "Cabalgar el tigre", deja a un lado el misterio hiperbóreo y otras cuestiones específicas en las que se centró en "La raza espiritual", para seducirnos con la idea de "permanecer de pie sobre las ruinas" (refiriéndose a la Era Moderna) y sumergirnos en un pensamiento abismal, trascendente, catártico, donde el concepto de "cabalgar el tigre" adquiere varias dimensiones, según nos adentramos en las contradicciones insalvables de estos tiempos de disolución, que identifica con el "Kali-Yuga" (Edad de Hierro, en la cosmogonía greco-romana.) La citada alegoría pertenece al universo oriental, y se relaciona con la vieja idea, más occidental, de "habitar este mundo, pero sin ser de este mundo".

A este respecto, y como conclusión de esta primera incursión en la obra de Evola, vamos a citar unas fragmentos muy breves del texto que hemos empezado a analizar, los cuales, creo que sintetizan brillantemente una serie de cuestiones clave en nuestra época, no sólo para orientarnos en como debemos "cabalgar el tigre de la modernidad" -fiero tigre-, sino también en los aspectos más esenciales en los que se expresa esta época, donde lo que prima es la disolución (al menos, según el autor.)

Por ejemplo, acerca de Nietzsche, y de sus sinceras aspiraciones de superar el decadentismo burgués y cristiano que le rodeó, dice que:

«Es un ejemplo preciso de lo que puede, e incluso, debe verificarse en quién la trascendencia se ha despertado, pero que está descentrado en relación a ella. Veremos que el existencialismo, en sus temas esenciales, debe ser interpretado sobre las mismas bases.»

«Aquí se encuentra la fuerza suprema, pero no se sabe para qué emplearla. Los medios existen, pero el fin falta.»

Creo que estas palabras resultan bastante reveladoras, o cuando menos, hacen pertinentes unas cuantas reflexiones, y revisiones, en torno al pensamiento nietzschiano. Pero eso, debido al tiempo que nos llevaría, lo dejaremos para mejor ocasión.

Sobre la espiritualidad cristiana, también hace notar una  de sus características más reseñables:

«En Occidente, la concepción devocional y moral de lo sagrado, que en los otros sistemas solamente es propio de las formas populares y regresivas, se volvió la concepción predominante y prácticamente exclusiva.»

Es sabido, como ya hemos avanzado, que la posición evoliana frente al cristianismo no es tan unívoca, ni tan categórica, como la de los diversos movimientos neo-paganos; de hecho, creo que la forma en que él aborda el hecho espiritual es bastante más honrada, completa, y rigurosa, que la de estos; los cuales tienden, con excesiva frecuencia, a usar un trazo grueso más propio de las ideas marxistas o anarquistas, donde la norma suele ser la caricatura, o aún peor, la ausencia de distinción entre las diversas formas y periodos en que se ha expresado este vasto concepto que es el Cristianismo.

Para finalizar, quiero tomar unas reflexiones -de nuevo bastante reveladoras-, esta vez, sobre las contradicciones y el caracter de "huida hacia delante" que él ve en el existencialismo.

«El tipo de hombre receptivo a las ideas existencialistas se caracteriza por una voluntad quebrada que permanece quebrada. La voluntad del "antes", al cual se refiere el misterio del existir, y la voluntad de este mismo "existir", en el mundo y en la "situación", no están soldadas de nuevo ("volver a soldar los fragmentos de una espada rota" es un tema ya propuesto por el simbolismo de la literatura esotérica y caballeresca de la Edad Media).»

«La angustía metafísica es expulsada, mientras que al contrario, debido a su constitución interior diferente, el hombre que conciben los existencialistas la padece, e incluso debe padecerla.»

«En todo ello, asistimos a la aparicion de sentimientos análogos a los que Nietzsche hubiera previsto que asaltarían al hombre que se hubiera liberado sin tener, por ello, la altura necesaria. Sentimientos que rompen y matan al hombre -al hombre moderno- si él no es capaz de matarlos.»

Pareciera, pues, que lo postulado por los existencialistas fuera aquello a lo que aboca, necesariamente, el camino nihilista iniciado por Nietzsche.

«La oscuridad propia del existencialismo se acentúa en Heiddeger porque el hombre es presentado como no teniendo el ser en su interior (o detrás de sí, como su raíz) sino delante de sí, incluso como algo que uno debe perseguir y atrapar.»

El existencialismo es, en efecto, el último escalón de la filosofía, y bien podría ser el último en sentido estricto, osea, un precipicio, un callejón sin salida, como bien lo define Evola. 
Y no es menos reveladora la analogía que se establece entre el Pecado Original y la "maldición de existir", entre la "Caída de Adán" y el "ser meramente arrojado al mundo", especialmente si identificamos la "Caída" con la Modernidad (la cual se acentúa -la primera- en la postrimerías de la segunda.)

Pero de eso, y de todo lo introducido aquí, que no es poco, hablaremos en una próxima entrega dedicada a este autor y a sus implicaciones, que también son muchas.

Espero, para entonces, haber "digerido" más sus ideas, y así, tomar una postura más definida sobre las mismas. 

Hasta entonces, que la eterna batalla entre Tradición y Modernidad prosiga en buena lid, si esto es posible en batalla de tal trascendencia.
~

lunes, 9 de febrero de 2015

"LAS DOS CARAS DE LA ESTAFA" (3ª parte)


Liberalismo y socialismo coinciden plenamente, de nuevo, en su desmesurada, irrefrenable, tendencia a la abstracción, en su "alejamiento del mundo terrenal"; ya sea para proclamar de forma compulsiva principios siempre ideales, siempre irrenunciables; ya sea renunciando, esta vez ellos, a enfrentarse al mundo real y carnal,.. imperfecto, y contradictorio.

Proclaman principios, y reclaman derechos. Los unos con gran fijación en lo individual, los otros en lo colectivo, pero sin ninguna diferencia en su caracter radicalmente, empecinadamente... ABSTRACTO.

 Y ese proclamar y reclamar, proclamar y reclamar..¡es todo lo que hacen! 
... ¡Y no les hables de aquel mundo carnal, y complejo, y lleno de contradicciones.. ni les acuses de ser ajenos al contexto histórico! Porque te diran que "los principios son los principios y los derechos son los derechos, y son irrenunciables tanto en este como en otro contexto".

Y ¡Oigan, esto suena incluso coherente y suscribible! Sólo que... en una situación histórica y global como la actual, y ya en el momento que tantos empezamos a ver nuestra civilización como "a bordo de un tren cargado de municiones que arremete en la niebla, en una noche sin luna ,con todas las luces apagadas." como describió Robert Ardrey a la Modernidad -¿quién sabe lo que hubiera dicho de esta post-post-modernidad, que no es sino el desbocamiento de ese proceso al que se refirió?- Cuando estamos, digo, ante semejante monstruosidad que todo parece engullirlo sin complejo ni apuro, ni tibio remordimiento.. 

¿Como hacer entender a seres tan empecinadamente idealistas que existen urgencias, hoy, que son muchísimo más prioritarias que sus ABSTRACCIONES?

¿Como hacerles entender?....

Me temo que en los casos extremos, cuando se trata de sujetos portadores de ese "gen del teólogo", parafraseando a Nietzsche, no se percatarán de su desastroso empecinamiento hasta que "el lobo" (la realidad, la Historia, ¡la Naturaleza!) les "MUERDA EL CULO" ya de lleno.

Ese es el destino, mucho me temo, de los idealistas más persistentes en "preferir la fantasía a la realidad", como diría el maestro Escohotado.
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Dirijámonos, pues, a esos peligros que, desde tantos flancos, amenazan a Europa y Occidente. ¿Qué me dicen del peligro de los autoritarismos en nuestro horizonte cercano?
Personalmente, estoy convencido, y no soy el único, de que los Pueblos europeos ya no admiten un totalitarismo de ningún modo. Están demasiado curados de espanto. 
Aunque, aquí, hay otro factor que juega en contra, y es que estos Pueblos se encuentran más desarmados que nunca, en el sentido de que se han abandonado al sedentarismo, al Estado del Bienestar, a la vida cómoda, y sin sacrificios.. con lo que, quizá no admitan de ningun modo una dictadura, pero veremos si tienen los suficientes arrestos para rebelarse contra ella.

Esto es algo de lo que, vuelvo e insistir, nunca van a hablar los liberales o los socialistas, sencillamente, porque "no está en su hoja de ruta"; por más real que sea, y por más que esté apunto de estallarles en las narices. (Lo cual puede mostrar, sin ir más lejos, la proyección del sonado atentado al semanario satírico francés.)

Por ello, reitero lo dicho una y mil veces: la ideología avanza, incluso por encima del sentido común ..es inasequibe al desaliento y arrasa con todo!
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Ulises, haciéndose atar para no sucumbir a
 las fuerzas que no puede controlar.
Y así, ellos sólo te hablarán de "derechos humanos" y "derechos individuales" en abstracto.. de libertades civiles y demás "buenismos", y abstracciones.. pretendiendo omitir el contexto socio-histórico-cultural (de ahí mi insistencia en la ABSTRACCIÓN)... 

¡Pues engañarán a algunos, pero no a los que tienen la cabeza sobre los hombros

Pero.. ¡es lo mismo! ..Por muy urgente que se les muestre a unas cuantas personas con dos dedos de frente, nuestras "élites" (políticas o intelectuales) no osarán referirse al "ethos" de nuestra civilización, en comparación con el "ethos" de las potenciales oponentes, o a toda una serie de cuestiones, por lo general, más incómodas y complejas que los lemas "que regalan los oídos de la plebe" -donde ellos se han movido, hasta ahora, como pez en el agua- y para los que ya es necesaria cierta ALTURA DE MIRAS Y PERSPECTIVA HISTÓRICA. 

¡Pero si ni tan apenas incluyen en su "ecuación" el hecho de que existen civilizaciones en conflicto en el momento presente!
No se les va a ocurrir, por tanto, meterse a fondo en lo que implica el hecho de que existan estos modelos civilizatorios enfrentados.. ¡Ni pensar ya en la proyección histórica de los mismos!....¡NO! demasiado pedir para unas "élites" que, de verdaderas élites, sólo tienen el nombre.
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Casí empiezo a echar de menos a esos Hombres de Estado del XIX y principios del XX. Eran unas canallas, seguro, la mayoria de ellos, ¡pero al menos tenian otra altura, carajo!
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´El Reino de Jauja.`
Y no se confundan en esto, no mezclemos churras con merinas, porque un servidor defiende con tanto convencimiento como el que más principios como el de libertad de expresión o el de voluntariedad (y por la "parte socialista", entiendo igualmente la idea de justicia social y el compromiso ético en su más amplia extensión) pero lo que no voy a cometer es la insensatez de abstraer estos ideales por completo de la realidad efectiva, y proclamarlos contra viento y marea. Como si con la "fuerza poética y trascendente" de mi voz fuese a acallar y a hacer retroceder a esa ingrata realidad...

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Dos hijos de la Ilustración, dos hijos del Iluminismo: 

Social y liberal: dos caras de un mismo idealismo, dos caras 
de un mismo engaño, dos caras de un falso y desastroso prometeismo.
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Pero sigamos hablando de ideales y de quimeras. Y detengámonos ahora en las utopias universalistas y en los caminos que se nos sugieren para llegar a ellas. 

Fijémonos bien en que, tanto la tolerancia religiosa como la tolerancia inter-cultural o el anti-racismo, de los que hace bandera aqui, especialmente la izquierda, no son sino expresión de deseos, de una pura voluntad de materializar paraisos imaginarios, abstracciones sin correspondencia alguna con situaciones reales, ya sean del presente o del pasado.
Pero como deseos, como "buenas intenciones", son cáscaras vacias, no llevan nada dentro, todo es "intención", "voluntad", o "quimera". Cuando escarbas más allá no hay, generalmente, una reflexión, o un análisis a pie de campo (aunque luego se efectúen algunas reflexiones y algunos análisis con estas premisas como base, pero ya de manera axiomática, y por tanto, gratuitamente irrefutable.)

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La verdad es el deseo.. 
El fin es materializar el sueño a cualquier precio.
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La Quimera, en la mente del que la piensa.
Y volviendo sobre todos estos "factores excluidos de la ecuación", el factor religioso puede mostrarse más claro para algunos, pero tampoco puede ser tomado, de ningún modo, separadamente del factor étnico. No voy a meterme en la cuestion de hasta qué punto existen  grandes grupos raciales, y de cuanta importancia merece otorgársele a los mismos en relación con el caracter y las aptitudes , porque como siempre he dicho, esa es una pregunta que debe responder la ciencia, y yo no soy antropólogo ni genetista. Hablaré, pues, del factor etno-cultural, pero prescindiendo también de la diferencia étnica que pudiera o no haber en un sentido biológico, genético; y limitándome, por tanto, a lo estrictamente cultural. 

Los entes culturales, serían, entonces, lo que presento como hechos objetivos y sobre los que la ciencia tiene más bien poco que decir. Y estos entes culturales -inevitablemente, en conflicto- son los que, yo "denuncio", pretenden omitir por completo de la reflexión socio-política tanto socialistas, como liberales. Muy especialmente los liberales -con escasas y honrosas excepciones- Ustedes mismos podrán comprobar que apenas se prestan a debatir estos temas. Han decidido que no tienen importancia ..arbitrariamente.. y pues, arbitrariamente, los "excluyen de su ecuación". 
Por eso, y por otras arbitrariedades similares, que les acuso de lo mismo que ellos acusan al progresismo, esto es: de PENSAMIENTO BLANDO. De no ver más allá de principios abstractos, de deseos y voluntarismos.

Ellos sólo hablan de abstracciones, de "derechos individuales", de "derechos de propiedad", de "derecho de no agresión", pero todo, ajenamente a los contextos históricos y a lo que hay en las mentes de las personas, y de los Pueblos.
La Quimera, tal como se materializa en la realidad.

No deja de impactarme, por tanto, esta clamorosa contradicción: que asuntos tan cruciales para el ser humano como lo religioso, lo etno-cultural, o el contexto histórico, pasen por completo desapercibidos para quienes se tienen por tan objetivos y por tan comprometidos con la verdad. (al menos, en comparación con sus contrarios.)

A mi me impacta, pero ellos...deberían ya empezar a sonrojarse notoriamente, y a replantearse, y recuestionarse, unas cuantas cosas.




lunes, 22 de diciembre de 2014

"EUROPA Y SUS PALADINES AUTO-NOMBRADOS" (Sobre convicciones NO MÁS ALLÁ de toda duda razonable)


Dedicado a aquellas personas cerebrales que se dejan seducir por ideas descerebradas.



Mi amigo, y admirado autor de reflexiones, ensayos y aforismos, Daorino de Librepensamiento Revolucionario, siempre me resultó algo ambiguo en sus posicionamientos. No obstante, era innegable la fuerza y la profundidad de sus visiones, e inmediatamente me sentí enormemente identificado con su nietzschianismo, y con sus análisis metapolíticos. Debo confesar que hasta tuvieron influencia sus escritos en los míos, no sé si más grande o más pequeña, pero desde luego que no fue tan sólo en la forma o en el fondo, sino en algo más sutil, e inasible, que podría asimilarse a lo que llamamos "esencia".

Siempre he pensado que la postura más enriquecedora en el "camino del conocimiento" consiste en nutrirse de la mayor gama de perspectivas, cosmovisiones, teorías, a las que uno tenga acceso.. pues dificil será encontrar una sóla de la que no se pueda extraer nada en positivo (o en negativo, que también resulta útil, por aquello de los "descartes".)
En un caso o en otro, la opción inteligente consiste en tomar, asumir como propias, aquellas conclusiones que arrojan, tras una concienzuda labor de observación y reflexión, una evidencia más allá de CASI toda duda razonable.

Así, yo siempre coincidí con Daorino en gran número de percepciones y juicios sobre la sociedad moderna, la política, las ideologías, las izquierdas, las derechas, la moral cristiana y post-cristiana... Sin que por ello dejara de disentir poderosamente en muchas opiniones ni dejara de percibir la mentada ambigüedad en sus posiciones (diferencialismo/supremacismo, superación del Nazismo/casi plena identificación con el mismo, crítica del totalitarismo y la lógica del chivo expiatorio tan sólo sugerida, y nunca firme y clara)

"Encontronazos dialécticos", como es normal, tuvimos unos cuantos, porque como digo, disentimos quizá en tantas cosas como en las que coincidimos; y encima, ambos nos preciamos de ser auténticos librepensadores, y constantemente parecemos competir en nuestros debates por ver quién está más desadoctrinado de toda doctrina y quién se hace más eco de lugares comunes o emplea el tan socorrido relativismo en su favor.

Yo siempre le manifesté que, compartiendo su genuina preocupación por la Globalización, el Multiculturalismo, y la Aculturación (sobre los que yo también he advertido en numerosas ocasiones), me parecía que él le concedía un protagonismo excesivo al tema migratorio, y aún mucho más, al llamado mestizaje "forzoso" -y ni hablar del "genocidio blanco".-

Mi opinión es que aquí, mi amigo, se hace eco de ideologemas herederos de las doctrinas raciales hitlerianas -aunque es de justicia admitir que "actualizados y desmitificados", pues ya no se habla de razas europeas, como la germánica o la eslava, sino de una sóla raza blanca- lo que, de todos modos, tampoco acaba de mostrárseme tan evidente como lo es para él y para otros que comparten su pensamiento.

Hablar de "genocidio" para referirse a masacres en toda regla, y al mismo tiempo, a UN mestizaje supuestamente inducido (¡y aunque fuese forzoso!) es una de esas formas de usar el relativismo -que tanto criticamos en los "progres"- pero en beneficio de nuestro ideario; y de entre todas las artimañas que se sirven de esta útil herramienta post-moderna, ESTA NO ES UNA PEQUEÑA.
También es usado con frecuencia (dentro de ese club ideológico) el término "colonización", OTRA TRAMPA RELATIVISTA CONVENIENTE: ¡Nunca se podrá equiparar al ejército napoleónico entrando por las armas en España y a los inmigrantes africanos que, individualmente y con lo puesto, entran en el país con contrato de trabajo o sin él.
Y por más que queramos tirar del argumento de la "reconquista de Al-Andalus", de las "oligarquías mundialistas" o, no quiera dios, del de la "conjuta afro-semita", estamos patinando seriamente y no deberia extrañarnos tanto que, luego, muchos no nos tomen del todo en serio.


Ser inteligente, y leído.. reflexivo, y con sentido crítico -esta pretende ser mi advertencia- no te libra de caer en tentaciones intelectuales como el conspiracionismo -"Yo conozco una terrible y crucial verdad que la mayoría de la gente ni sospecha"- u otros relacionados con este como el "síndrome del proscrito", o de la "verdad proscrita", que por el nombre ya pueden ver ustedes que va en una dirección similar.
Todas esas "golosinas intelectuales" están basadas en lo mismo, no hay gran diferencia.

Así pues, y acudiendo a otro ejemplo, estar plenamente convencido de que el III Reich, en comparación con el Stalinismo, fue tan
vilipendiado, caricaturizado, e insistentemente retratado en los medios y la cultura, NO SÓLO PORQUE PERDIÓ LA GUERRA -y los otros carniceros totalitarios la ganaron- sino porque "ELLOS TENÍAN RAZÓN"  y "NOS ADVIRTIERON SOBRE LOS MISMOS MALEANTES QUE HOY NOS GOBIERNAN"...
Esto es, a mi juicio, dejarse vencer por la irresistible tentación de la "píldora roja de la verdad", y en consecuencia, evidenciar poca seriedad académica, o intelectual, y primar las convicciones puramente emocionales sobre las racionales.

Concluiré estas reflexiones dedicándole unas últimas palabras al que aun considero, a pesar de los pesares, mi camarada en esa futura, y tan necesaria, Revolución Nietzschiana:

ESTIMADO DAORINO ...desde la sincera amistad y admiración que le profeso..

¡BÁJESE USTED DE LA PARRA ... Y DEJE LAS CRUZADAS PARA LOS HIJOS DE ABRAHAM!

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(Texto relacionado: "De cruzadas, gestas, y películas varias")

miércoles, 22 de octubre de 2014

TERRORISMO METAPOLÍTICO XV: Conclusiones.

"El fascismo acecha detrás de cada esquina"(Sobre mantras, discursos prestados, conceptos-comodín, y otras muestras de pereza mental.)

***

La filosofía política es previa a la política, mientras que la metapolitica es posterior, creo que esta es la forma más acertada de diferenciarlas. 

La filosofía política arroja al mundo las ideas, siendo meros retoños, para que crezcan, se difundan, se lleven a cabo actos, cuestionables o loables, en nombre de ellas, y se transformen de nuevo con el transcurso de generaciones.

La metapolítica llegaría al final del proceso, o cuando este ya lleva desarrollándose largo tiempo, a examinar qué ha quedado de esas ideas, de qué manera han mudado -las que lo hayan hecho- y como se usan en relación, y en confrontación, con otras ideas.

Es, pues, la coyuntura de este universo de los conceptos políticos la que nos obliga a centrarnos, de entre ellos, en unos más que otros. Y por eso hoy debemos prestar tanta atención a la semiótica de términos como "fascismo".

-Muy especialmente este, por encima de otros, como ya han visto en textos anteriores.-
 (Enlaces relacionados: aquí y aquí)

Y para ello, vamos a plantearles algunos ejemplos que creo serán bastante reveladores.

*

¿ERA ORTEGA Y GASSET UN FASCISTA?

"Si los individuos que integran la masa se creyesen especialmente dotados, tendríamos no más que un caso de error personal, pero no una subversión sociológica. Lo característico del momento es que el alma vulgar, sabiéndose vulgar, tiene el denuedo de afirmar el derecho de la vulgaridad y lo impone dondequiera. Como se dice en Norteamérica: ser diferente es indecente. La masa arrolla todo lo diferente, egregio, individual, calificado y selecto. Quien no sea como todo el mundo, quien no piense como todo el mundo, corre el riesgo de ser eliminado. Y claro está que ese «todo el mundo» no es «todo el mundo». «Todo el mundo» era, normalmente, la unidad compleja de masa y minorías discrepantes, especiales. Ahora «todo el mundo» es sólo la masa." 
"Si yo dejase aquí este asunto y estrangulase sin más mi presente ensayo, quedaría el lector pensando, muy justamente, que este fabuloso advenimiento de las masas a la superficie de la historia no me inspiraba otra cosa que algunas palabras displicentes, desdeñosas, un poco de abominación y otro poco de repugnancia; a mí, de quien es notorio que sustento una interpretación de la historia radicalmente aristocrática. Es radical, porque yo no he dicho nunca que la sociedad humana deba ser aristocrática, sino mucho más que eso. He dicho, y sigo creyendo, cada día con más enérgica convicción, que la sociedad humana es aristocrática siempre, quiera o no, por su esencia misma, hasta el punto de que es sociedad en la medida en que sea aristocrática, y deja de serlo en la medida en que se desaristocratice. (....) A quien sienta la misión profunda de las aristocracias, el espectáculo de la masa le incita y enardece como al escultor la presencia del mármol virgen."

¿Manejar el concepto masa es por sí sólo sospechoso de "fascistoide"?

¿Lo es, quizá, rebelarse contra el "democratismo" (perversión ideologizante de lo que es una mera forma de gobierno), es decir, rebelarse contra la candorosa idea de que todos somos "igual de válidos" o que "todas las voces valen lo mismo"?

Seguramente lo es, aquí sí que pocos vacilarán, tener la "desfachatez" de defender la monstruosa "violencia estructural" que supone la existencia de una aristocracia.

Pero detengámonos un momento en esto.

Ahora asociamos a la aristocracia ese decadentismo, esa arbitrariedad, esa voluntad caprichosa y desdeñosa; es decir, identificamos toda aristocracia con la fase decadente de la misma. (Con ese "aristócrata heredero" con el que compara Ortega al ciudadano medio de nuestro tiempo) Pero no debemos olvidar que, más allá del papel que le reservemos a esta institución en el futuro, en el pasado fue motor de avances sociales en materia de arte, cultura, normas cívicas y buenas maneras, que son una de esas virtudes sin aparente prestación objetiva pero que, sumadas con el tiempo unas a otras, componen una estructura enraizada sin la que el Mundo se desmoronaría.
......
"Este personaje, que ahora anda por todas partes y dondequiera impone su barbarie íntima, es, en efecto, el niño mimado de la historia humana. El niño mimado es el heredero que se comporta exclusivamente como heredero. Ahora la herencia es la civilización -las comodidades, la seguridad en suma, las ventajas de la civilización-. Como hemos visto, sólo dentro de la holgura vital que ésta ha fabricado en el mundo puede surgir un hombre constituido por aquel repertorio de facciones inspirado por tal carácter. (....) Toda vida es lucha, el esfuerzo por ser si misma. Las dificultades con que tropiezo para realizar mi vida son precisamente lo que despierta y moviliza mis actividades, mis capacidades. Si mi cuerpo no me pesase, yo no podría andar. Si la atmósfera no me oprimiese, sentiría mi cuerpo como una cosa vaga, fofa, fantasmática. Así, en el «aristócrata» heredero toda su persona se va envagueciendo, por falta de uso y esfuerzo vital."
"No es más ni menos masa el conservador que el radical, y esta diferencia -que en toda época ha sido muy superficial- no impide ni de lejos que ambos sean un mismo hombre, vulgo rebelde."

Es llamativo que un pensador de corte liberal, pero que por encima de todo, fue un observador clínico y una mente lúcida como pocas, manifestara tantas ideas que hoy, sin la menor duda, serían catalogadas de "fascistas". Es llamativo, digo, porque en ese mismo texto se despacha a gusto sobre lo que opinaba de ese movimiento que vio nacer en la vecina Italia, y triunfar también más tarde en Alemania (aunque notablemente transformado) Y no les lanza flores, ni ensalza su nivel intelectual precisamente..
"Uno y otro -bolchevismo y fascismo- son dos seudoalboradas; no traen la mañana de mañana, sino la de un arcaico día, ya usado una y muchas veces; son primitivismo. Y esto serán todos los movimientos que recaigan en la simplicidad de entablar un pugilato con tal o cual porción del pasado, en vez de preceder a su digestión."

¿A qué se debe, entonces, que lo que ayer estaba tan lejos del fascismo sea hoy "obviamente" fascista, y que lo que hoy quizá es mero conservadurismo (o incluso liberalismo) mañana sea también, sin discusión, PURO FASCISMO?

¿A qué se debe esta llamativa elasticidad del concepto?

Mi diagnóstico apuntaría a que la configuración del "neo-lenguaje orwelliano" está acelerándose, a que el pensamiento único está alcanzando sus últimos límites.
No importa ahora que esto se haya fraguado hace décadas hasta el último detalle (vertiente conspiracionista). El hecho es que la "ingeniería semántica" que, con más o menos intención, se ha ido aplicando en los medios y la cultura, sólo ha dejado espacio para las ideas social-demócratas o liberales progresistas (si se diferencian en algo); todo aquello que se aleje de ahí es "discurso de odio", "extrema derecha", o "la caverna" (Y hay que admitir que, dentro del espectro liberal, también caben etiquetas igualmente ominosas para describir a socialistas o revolucionarios del más diverso pelaje)
..........
"La persona se encuentra con un repertorio de ideas dentro de sí. Decide contentarse con ellas y considerarse intelectualmente completa. Al no echar de menos nada fuera de sí, se instala definitivamente en aquel repertorio. He ahí el mecanismo de la obliteración."
"Las nuevas generaciones se disponen a tomar el mando del mundo como si el mundo fuese un paraíso sin huellas antiguas, sin problemas tradicionales y complejos."

*

¿ERAN LOS GRIEGOS DE LA ANTIGÜEDAD DISCÍPULOS DE HITLER?


"Entre nosotros no hay nada de Pélope, ni de Cadmo, ni de Egipto, ni de Dánao, ni de tantos otros verdaderos bárbaros de origen, y griegos solamente por la ley. La sangre pura griega corre por nuestras venas sin mezcla alguna de sangre bárbara, y de aquí el odio incorruptible que se inocula en las entrañas mismas de la república a todo lo que es extranjero. Nos vimos, pues, abandonados de nuevo por no haber querido cometer la acción vergonzosa e impía de entregar griegos a los bárbaros."

No importa  ahora que apoyemos o compartamos esas palabras, no es eso lo que aquí nos ocupa, sino poner cada cosa en su sitio, cada verdad y cada mentira sobre la mesa. Y lo dejaremos claro de la siguiente manera: ¿En qué se parece, aparte de la alusión a la homogeneidad racial, el Estado y la sociedad griegas de entonces al régimen nazi? Si convenimos en que esa es una pregunta que está por completo fuera de lugar, que no tiene razón de ser, convendremos por fuerza también en que no siempre que se da importancia a lo étnico se está abogando por un modelo totalitario ni genocida.

¿Nos percatamos, quizá ahora, de la perversidad de esta artimaña semántica, moralismo categórico con el que nos amenazan cada vez que se nos ocurre, quizá aludiendo al sentido común más que a ninguna doctrina racial, sacar a colación el factor étnico?

¿Y qué hay del patriotismo, y de toda posición distinta a la del iluso y pacato pacifismo hoy imperante?
"Os he trazado las acciones de los que aquí reposan y de todos los que han muerto por la patria. Acciones tan numerosas como magníficas en medio de las cuales no he hecho mención de muchas más brillantes, porque no bastarían muchas noches y muchos días para referirlas todas. Que todos los ciudadanos, henchida su alma de tan grandiosos hechos, exhorten a los descendientes de estos valientes, como pudieran hacerlo en un día de batalla, para no desmerecer de sus mayores, ni retroceder, ni echar el pie atrás cobarde y vergonzosamente." (Ambos extractos pertenecen a la oración fúnebre de Aspasia de Mileto, citada por Platón en el Menéxeno.)

¿Defender la propia tierra del invasor, y sentir orgullo del legado de nuestros ancestros, es fascismo?

Pues en el lenguaje popular, y en el lenguaje algo más culto -si acaso un punto escorado a la izquierda-, me da la sensación, nada mas redactar la pregunta, de que la respuesta es desoladora (en cuanto a la madurez intelectual del universitario y el profesional liberal medio.) 

¡Sí hasta nombrar las palabras "invasor", "orgullo", o "ancestros", suena violento a nuestros modernos y civilizados oídos!...
*

¿FUE EL "MARXISTA CULTURAL" ERICH FROMM UN REACCIONARIO PARA-FASCISTA?



"La polaridad de los sexos está desapareciendo, y con ella el amor erótico, que se basa en dicha polaridad. Hombres y mujeres son idénticos, no iguales como polos opuestos.La sociedad contemporánea predica el ideal de la igualdad no individualizada, porque necesita átomos humanos, todos idénticos, para hacerlos funcionar en masa, suavemente, sin fricción; todos obedecen las mismas órdenes, y no obstante, todos están convencidos de que siguen sus propios deseos. Así como la moderna producción en masa requiere la estandarización de los productos, así el proceso social requiere la estandarización del hombre, y esa estandarización es llamada «igualdad»." 
¡Fascismo puro y duro! Y si no fascista, reaccionario y "malo" en cualquier caso. No cabe duda de que así lo calificaría gran parte de la izquierda de hoy. De hecho, es esto mismo lo que dicen desde hace tiempo tantos y tantos intelectuales disidentes, que como tales, son indefectiblemente calificados de.. 

Pero, ¿Por qué nos llama tanto la atención esto? ¿Por qué hemos llegado a tal neurosis igualitarista que cualquier matiz que señale una diferencia entre la condición masculina y la femenina nos produce ese rechazo, ese "¡lagarto!, ¡lagarto!" y esa bilis en la boca, y en las palabras, en sustitucion del santiguarse?

¿No empiezan a ser premonitorias las palabras de mi admirado, a ratos, Sánchez Dragó, en esta y en tantas otras cuestiones?














Pero sigamos prestando atención a lo que nos dice "el marxista cultural" Erich Fromm sobre la polaridad de los sexos, no sin detenernos antes un instante en este concepto, "marxista cultural", que he colocado en el encabezado con cierta sorna implícita. 

Aquí entono yo el Mea Culpa en la parte que me toca por haberlo usado en el pasado, quizá con excesiva gratuidad, haciéndome eco de ideologemas que, como todo ideologema, se nutren de arbitrariedades una vez son lanzados al mundo, y entran en inercias de retroalimentación cuando crecen y se desarrollan en un entorno cerrado, esto es, manejado entre sujetos de ideas afines, y con el tiempo, agrandado por connotaciones que se van sumando, y conceptos que se van añadiendo, como por defecto, por parte de unos y otros intelectuales. Después, otros recogen el concepto en bloque, como si fuera una sola cosa, y el trazo va haciéndose cada vez más grueso, y por tanto, más equívoco.  Al final del proceso, se generaliza dentro de estos círculos de ideas afines (pero a veces no tan afines) un discurso que da demasiadas cosas por supuestas, y peca NO POCO de reduccionismo y conveniencia ideológica. De esa manera, todo lo que de algún modo se rechaza, acaba por ser identificado con el "marxismo cultural", y se califica de "marxistas culturales" a todos los que manifiestan ideas distintas de las propias. En ese sentido, se trata de un arma arrojadiza o una artimaña semántica análoga a la de "fascista", sólo que a diferencia de aquella, esta se usa en un ámbito mucho más minoritario. No obstante, creo percibir que un día no lejano podría dejar de serlo, y de ahí el valor añadido de esta advertencia, según yo lo percibo.

Y como "el instante" se ha prolongado más de lo planeado, volvamos sin más dilación a Erich Fromm y lo que nos dice sobre la polaridad de los sexos:
 "La polaridad masculino-femenina es también la base de la creatividad interpersonal. Ello se evidencia biológicamente en el hecho de que la unión del esperma y el óvulo constituyen la base para el nacimiento de un niño. Y la situación es la misma en el dominio puramente psíquico; en el amor entre hombre y mujer, cada uno vuelve a nacer. (La desviación homosexual es un fracaso en el logro de esa unión polarizada, y por eso el homosexual sufre el dolor de la separatidad resuelta, fracaso que comparte, sin embargo, con el heterosexual corriente que no puede amar.)"
¿Pero como se atreve el revisionista marxista y freudiano a llamar a la homosexualidad "desviación" y a sugerir, nada menos, que esta condición los hace "incompletos"? 
¡Pero será facho y cabrón el tío! 
... Marxista cultural no sé, pero hijoeputa y homófobo, un rato! Ja, Ja, Ja! ...  
Ya fuera de chanzas, me parece que esa perspectiva sobre la homosexualidad, que habría que matizar siempre en cada caso -pues la homosexualidad no es una, sino muchas- es de las más certeras y desideologizadas que he escuchado.
.......
*
Y por último:

¿FUE MARX UN PRECURSOR DE LA "SOLUCIÓN FINAL"?

"No busquemos el misterio del judío en su religión, sino busquemos el misterio de la religión en el judío real. ¿Cuál es el fundamento secular del judaísmo? La necesidad práctica, el interés egoísta. ¿Cuál es el culto secular practicado por el judío? La usura. ¿Cuál su dios secular? El dinero. Pues bien, la emancipación de la usura y del dinero, es decir, del judaísmo práctico, real, sería la autoemancipación de nuestra época. (....) Nosotros reconocemos, pues, en el judaísmo un elemento antisocial presente de carácter general, que el desarrollo histórico en que los judíos colaboran celosamente en este aspecto malo se ha encargado de exaltar hasta su apogeo actual, llegado al cual tiene que llegar a disolverse necesariamente. La emancipación de los judíos es, en última instancia, la emancipación de la humanidad del judaísmo."

Como dijo Raimon Panikker, que vivió en la Alemania del apogeo del Nazismo: "Entraña más complejidad de lo que se nos dice lo que aconteció en esos años, aunque yo de ningún modo lo defienda. Pero lo que no acepto es que se use el chivo expiatorio de Hitler para justificar otras cosas iguales, o peores." Y yo añado a esto, refiriéndome más específicamente a estas citas de Marx, que abjurar de los métodos nazis, mostrarse contrario a semejante persecución de un grupo social, no quiere decir que neguemos toda razón que pudiese haber detrás de ello, por tergiversada o exagerada que esté. Juzgar fanática y oportunista la cruzada de los nazis contra la Judería no tiene por qué borrar los motivos bien reales sobre los que se construyó el mito.

Sobre esto he escrito en ocasiones anteriores y seguiré haciéndolo, justo por ser esta una cuestión infinitamente más compleja de como nos la han presentado los enemigos de las ideas nazis, tanto como los mismos nazis, o sus defensores (con escasas excepciones) No puedo ahora añadir otra cosa, sino remitirles a los textos en que he pretendido abordar con honestidad este asunto. (Textos relacionados: aquí y aquí)

Quién quiera que aborde, pues, la cuestión judía, no debe ser sospechoso de pro-nazi, como quién se refiere a la cuestión africana no es sospechoso de apoyar el Apartheid o el esclavismo.



***
No podemos considerar fascismo a cualquier cosa, el fascismo es una cosa muy seria, y muchos murieron enfrentándose a él (esos antifascistas sí merecen todos mis respetos, se jugaban verdaderamente el cuello.) 

¿Pero qué es hoy un anti-fascista? Pues básicamente un paranoico, un cazafantasmas, UN PAYASO. Pero sobre todo: UN SIERVO PÓSTUMO DE STALIN, pues el inventó esa ideología que sirvió, mas que para condenar el fascismo, para justificar el stalinismo.

*
No podemos ver la sombra de Hitler detrás de cada alusión a lo étnico, o a lo ancestral, o detrás de cualquier crítica a la modernidad. 
¡Es un chantaje vergonzoso!, una manera de eliminar las ideas que no nos gustan asimilándolas nada menos que al belicismo, al totalitarismo, 
¡al genocidio!

¿Pero qué pasaría si hiciésemos lo mismo con las ideas igualitaristas tan en boga, vinculándolas, todas y cada una de ellas, a los crímenes de Lenin, Stalin y Mao?

A la izquierda le parecería un atropello intolerable, 
y se armaría la de San Quintín, ¿no creen?

*

Bien, pues si debemos detenernos un buen rato en la utilización del término "fascismo", me he percatado recientemente  de que debemos empezar a hacer tres cuartos de lo mismo con el término "liberal", más especialmente cuando lo precede el "neo-". Ya dentro de poco va a batir, difícil marca, al anterior en utilización indiscriminada -y acomodatícia- de una palabra. Ya todo es neo-liberalismo, es un mantra en toda regla, aunque se hable de medidas puramente anti-liberales por principio.

Y según he observado últimamente, la social-democracia gusta de usar otro comodín en vez de el anterior, que es "fuerzas conservadoras". De nuevo identificando conservadurismo tan sólo con la conservación del propio bolsillo. ¡Qué manera de mearse en el buen uso de la lengua, y en el buen uso de la inteligencia! Barrer de un plumazo todo aspiración de conservar.. valores, tradiciones, formas, cultura, usos y costumbres, como si eso ya no le debiese importar a nadie. ¿O es que son ellos los que van a recoger todas esas aspiraciones.. "derechonas"?

Si usamos las palabras como a cada uno le place, ¡esto es un cachondeo, señores tribunos de la res pública! Yo les haría a cada uno un riguroso examen de filosofía política y semántica antes de permitirles ponerse delante de un micrófono.


*            

CONCLUSIONES:


Hemos visto que el "pecado" del uso conveniente del lenguaje -o del uso claramente tramposo- no es exclusivo de nadie; el "fachiszzmo" vale para todo, pero ocurre algo muy similar con el ñioliberalisssmo, o con el marxismo cultural. Aunque siendo sinceros, a día de hoy, ya no me cabe apenas duda de que, dentro del espectro político, no hay ningún grupo más descaradamente mentiroso, tergiversador, y cara dura que los marxistas -la izquierda real, para entendernos, no la social-democracia- ¿Y a qué se debe esto? Pues muy sencillo, al menos según yo lo aprecio: a la superioridad moral que se arrogan, ya que son ellos "quienes luchan por los débiles y por la igualdad.. la justicia y POR UN MUNDO COLOR DE ROSA". 

Y como "EL MOTIVO ES BUENO", pues pueden "tomarse licencias", hacer uso del lenguaje y DE LA REALIDAD con una "flexibilidad" que pasma -llaman al aborto "interrupción voluntaria del embarazo" y a las desigualdades, provengan de donde provengan, "VIOLENCIA estructural"- 

... Y como "EL MOTIVO ES BUENO", les perdonan "los errores" y "las complicaciones" a sus correligionarios soviéticos, chinos, latinoamericanos....Se hacen los remolones alguna que otra década para reconocer "cositas" que hizo el camarada Stalin... "CONTEXTUALIZAN" MUY MUCHO todo lo ocurrido en las revoluciones comunistas, pero prefieren el trazo grueso y caricaturesco para todos los demás procesos "de la burguesía". (Porque esa es otra: todo el que se opone a sus ideas, forzosamente "actua bajo, o se hace eco de, intereses de clase", pero cuando el aparato del partido comunista de turno toma el poder en un país dicen que "lo ha tomado el pueblo." JA, JA, JA, JA!!) 



{Retroalimentación del circuito cerrado de ideas}