Filosofía, Metapolítica, Aforismo, Poesía.
Mostrando entradas con la etiqueta Naturaleza. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Naturaleza. Mostrar todas las entradas

jueves, 3 de noviembre de 2016

¿Cómo se origina la creatividad?

Autorretrato de Vincent Van Gogh, 1889. El pintor holandés
es una de las primeras figuras que nos viene a la mente
cuando hablamos de neurosis y creatividad.
~
Comencé a reflexionar e indagar sobre este asunto a partir de una pregunta que me vino a la mente y que pensé que podría ofrecer alguna clave al respecto. 

La pregunta era ésta: ¿Es posible que la vinculación entre neurosis y creatividad tenga que ver con el esfuerzo que se ve obligado a hacer el neurótico para encajar en el grupo, así como para dominar, o bien disimular, sus propias neuras; todo lo cual requiere un uso imaginativo (creativo) de los recursos con que cuenta?

Si lo planteo como pregunta es, evidentemente, porque no pasa de ser una hipótesis. Y, aunque prometedora y fecunda, hay explicaciones alternativas que parecen igual de plausibles y que tampoco implicarían necesariamente descartarla, si partimos de la base de que estamos ante un fenómeno multi-causal.
El proceso de darle vueltas a un asunto de forma recurrente y con pensamientos negativos (la neurosis) tendría un beneficio: la generación de nuevas ideas. (Fuente aquí)
Esta sería otra hipótesis con visos de dar una explicación, como digo, al menos parcial del fenómeno que nos hemos propuesto analizar. Guardémosla pues en la recámara, porque nos seguirá siendo útil aun en el caso de que la presentada aquí resulte tan provechosa como intuímos.

Hecha esta aclaración, puedo permitirme desarrollar la idea con más detalle.

Se ha comprobado, por un lado, que hay más porcentaje de personas creativas entre los neuróticos que entre los no neuróticos. Por otra parte, también muchos han comprobado, al menos a nivel personal, que la creatividad en una disciplina concreta ayuda con frecuencia a desarrollarla en otra, y que en cuantas más disciplinas se desarrolle, se hace cada vez más fácil extenderla al resto, igual que ocurre con la facilidad para aprender idiomas. Y quizá la forma de creatividad más básica es la social e inter-personal: idear “trucos”, caminos alternativos, creativos, para burlar los patrones de conducta que observamos en nosotros y que juzgamos contraproducentes.

Pero intuyo que va más allá de la neurosis (o de la psicosis) como rarezas concretas y que es aplicable a cualquier tipo de “rareza”, de desviación de la media. Podría tomarse en cuenta por ejemplo la relación no confirmada pero sí observada a menudo entre creatividad y homosexualidad; y aunque quizá no resulte tan clara como la anterior, parece responder a la misma lógica: la necesidad de ser creativo en orden a disimular lo que nos hace “demasiado” peculiares y así lograr encajar en el medio (y en la media) social. Y si bien hoy, y al menos en Occidente, en el caso de los homosexuales ya no resulte tan imperativo, sí lo ha sido históricamente. 

Sería por lo tanto extensible, como digo, a cualquier característica que haga al individuo marcadamente distinto al resto de sujetos en su entorno. Se aplicaría, entonces, también a una mujer en un mundo de hombres (o viceversa), así como al judío entre cristianos o al africano entre europeos. Sería bien interesante a este respecto estudiar la biografía de los más destacados músicos o artistas afroamericanos. Y sería no menos interesante relacionarlo con lo mestizo y lo fronterizo: hay también un gran porcentaje de personas creativas o que destacan en diversas disciplinas entre quienes tienen doble nacionalidad y hablan fluidamente dos idiomas; esto es: entre los que se hallan a caballo entre dos mundos.
Algunos estudios con niños bilingües indican la presencia de ventajas cognitivas en tareas de creatividad verbal. (Fuente aquí)
Desde luego, existen enfoques muy diversos sobre la creatividad. Se han ensayado muchas formas de definirla y ubicarla dentro de las capacidades cognitivas. Aquí nos hacemos eco especialmente de lo que se ha llamado modelo transaccional.

Este modelo "explica la creatividad sobre la base de la interacción con el medio ambiente. La meta esencial del organismo es dar forma al entorno, más que ser conformado por él. Esta tendencia de configurar al medio puede ser bloqueada por las fuerzas sociales (educativas) impositivas que adoptan maneras de condicionamiento e instrucción en la conformidad." (Fuente aquí)

A su vez, esta perspectiva entronca en gran medida con la forma en que entiende este potencial Albert Reyndsy. Según él, la creatividad “se expresa a través de decisiones y no de productos, utiliza como medio el conocimiento de la personalidad y del mundo propio, es altamente intencional, es emergente, y se convierte en un compromiso interno.” (Fuente aquí)

Si el entorno es de algún modo hostil, si adaptarse a él constituye un desafío, el potencial creativo del individuo, que quizá en otro caso pudo quedar inexplorado, se ve obligado a desarrollarse en orden a sobrevivir y optimizar la relación con el medio.

El caso de Freddy Mercury, sin duda uno de los mayores genios
musicales del s. XX, podría ser muestra del posible vínculo entre 

la actitud o talento creativo y la peculiaridad biográfica
de hallarse tanto a caballo entre dos mundos (su 

Zanzibar natal y la Inglaterra que le acogió) 
como entre dos sexualidades.
Por tanto debería darse una coincidencia entre el potencial alojado en el sujeto y el estímulo procedente del exterior. Ya sea la creatividad algo que poseen todos los individuos o unos pocos 
–no hay datos concluyentes sobre ello- aceptaremos que no está igual de desarrollada en todos, y parecería sensato asumir que tampoco está homogéneamente extendido el potencial para desarrollarla. 

Pero aún debe darse otra coincidencia más. Pues la personalidad parece ser otro factor clave. Y aunque se ha definido a ésta de distintas formas, todos los estudiosos parecen coincidir en ciertos rasgos propensos a favorecer el desarrollo de una vocación creativa, como son el inconformismo, la ambición o la fuerte afirmación de la individualidad.
Eysenck plantea tres tipos de variables para obtener resultados creativos. En primera instancia menciona las variables cognitivas, en donde se destacan la inteligencia, los conocimientos, las habilidades técnicas y el talento especial. Luego menciona las variables ambientales, como los factores políticos, religiosos, culturales, socio-económicos y educacionales. Por último, se refiere a las variables de personalidad, que son la motivación interna, la confianza y la disconformidad. Por su parte, Gardner menciona algunos rasgos de la personalidad comúnmente presentes en los creativos: Los estudios de personas muy creativas indican que éstas tienden a destacar más por la configuración de su personalidad que por su puro poder intelectual. Cuando ya son capaces de realizar obras que se consideran creativas, difieren de sus compañeros en cuanto a ambición, confianza en sí mismos, pasión por su trabajo, insensibilidad a la crítica y por su deseo de ser creativos, de dejar huella en el mundo. Para Maslow la actitud creativa requiere fortaleza y coraje e indica que los estudios sobre personas creativas presentan algunas características relacionadas con esta condición como la obstinación, la independencia, la autosuficiencia, algo de arrogancia, fuerza de carácter y del ego. (Fuente aquí)
Hablamos pues, más que de una triple coincidencia como condición necesaria, de tres factores que contribuyen a que aparezca la “mente creativa”, los cuales se refuerzan entre ellos. No aparecerá únicamente si todos se dan con pareja intensidad, sino que dependiendo de la fuerza con que se presenten unos y otros, esa creatividad se verá más o menos potenciada. O al menos esa es la explicación que parece hasta el momento más completa y satisfactoria. Además la idea esencial parece encajar también con la Teoría Triárquica de la inteligencia de Robert J. Sternberg. 
                                                        ~
Pero todavía podemos dar un salto conceptual y enfocar la creatividad de una forma, digamos, más metafísica. Y es que, en un sentido muy esencial, la misma vida implica creatividad. Según Perls, Hefferline y Goodman, "todo contacto es el ajuste creativo entre el organismo y el entorno." 
(Fuente aquí)

Debemos recordar a colación de esto que la función evolutiva del cerebro no es otra que la adaptación al medio y la transformación del mismo. Y ese medio en el caso humano consiste en gran medida en otros humanos, lo que antes llamábamos la tribu y lo que ahora llamamos el entorno social más cercano.

Se puede inferir por ello sin demasiado riesgo que tanto el lenguaje como la empatía y la creatividad nacieron también con esa principal función. Parece reforzarse así la idea inicial de que es esa dificultad extra en la adaptación al medio la que puede hacer saltar la chispa de un potencial creativo hasta entonces dormido.
                                                         ~
Y ya para concluir, no podría dejar de mencionar aquí otra hipótesis de la que ya he hablado más veces, y que parte de la intuición, por momentos convicción, del estrecho vínculo que existe entre la creatividad y la libido.

Freud por supuesto ya habló de algo similar. Él lo llamó sublimación, y lo describió como “el proceso en el que las fuerzas instintivas sexuales son desviadas de sus fines sexuales y orientadas hacia otros distintos, proporcionando poderosos elementos para todas las formaciones culturales.” 
(Fuente aquí)

No obstante, si bien guarda relación con la hipótesis que mantengo, no se trata exactamente de la misma idea. El proceso descrito por Freud, sea real o una mera elucubración, consiste en la transformación y redireccionamiento de los instintos sexuales, mientras que en el que intento describir yo, el impulso sexual, más que transformarse en otra cosa (en creatividad artística o de cualquier otro tipo), la potenciaría.
Sigmund Freud ideó un método de análisis y terapia
psicológica bastante cuestionable pero asimismo
aportó grandes hallazgos a la ciencia psiquiátrica
y fue enormemente fecundo en intuiciones
sobre la psique y la condición humana a las que
todavía hoy seguimos dando vueltas.
Aun con todo, sería posible que ambas cosas fuesen ciertas y resultasen complementarias. Podría ocurrir que en una fase más primitiva de nuestro desarrollo cultural, la creatividad vinculada a la búsqueda de pareja sexual se limitara a las estrategias propiamente reproductivas, y que al desarrollarse la civilización, y con ella la represión que según el mismo Freud la sostiene, parte de esa energía se sublimase y transformase en una creatividad de tipo más sofisticado; lo cual de todos modos no estaría por fuerza alejado de la pura y dura estrategia reproductiva, dado que, al mismo tiempo que nuestra sociedad se torna más compleja, también lo hacen las diversas estrategias para encontrar pareja.

Podríamos hallar una explicación de todo ello, de nuevo, en la programación evolutiva. Encontrar parejas sexuales es uno de los más acuciantes objetivos en todo ser sexuado. Tiene sentido, por tanto, que nuestra capacidad creativa se dispare ante la perspectiva del coito. Encontraría explicación así que un pico en nuestra libido vaya acompañado de otro pico en nuestra creatividad, ya que la competencia de otros machos obligaría a dar lo mejor de sí y buscar trucos y atajos varios para lograr atraer a las hembras. Y no sólo tendría sentido en el caso masculino, sino que es muy posible que lo tenga igualmente en el caso de las mujeres, dado que ellas también se ven obligadas a competir por los machos disponibles.

La capacidad creativa humana, en suma, parece consistir en una sofisticación, como en tantos otros ámbitos, de la creatividad inherente a todo ser vivo. Es por ello mucho más compleja, diversa e impredecible; y es también por ello mucho más fascinante y misteriosa, capaz incluso de obrar lo que a nuestros ojos parecen “milagros”.
~*~

miércoles, 19 de octubre de 2016

Enemigos del placer .. Enemigos de la espontaneidad .. Enemigos de la realidad.

~~
La nueva izquierda ya nos tiene acostumbrados a sus ocurrencias, a sus magufadas y a sus circos. Cada día nos salen con una nueva idea de bombero, y hace tiempo que nos preguntamos si carecen por completo de sentido del ridículo o si es que están tan encantados de conocerse a sí mismos, y tan arropados por un público incapaz de cuestionar ni una coma de su discurso, que se crecen.. y se crecen.. hasta que finalmente logran coronar todas las cumbres de la vergüenza ajena. 

Creo que el evento que pasamos a comentar a continuación va a ser, en este sentido, una marca difícil de superar. Reproduzco a tal efecto las reflexiones que Beatriz Gimeno, número tres por Podemos en la Comunidad de Madrid, realiza en torno al mismo. 
Espero poder estar en la presentación el día 19 porque estoy trabajando este mismo tema desde el punto de vista no gay, sino feminista y heterosexual. Me interesa mucho el culo masculino como lugar de la vergüenza y como espacio altamente simbólico donde se concentra la pasividad entendida como feminización (degradante) y como lugar de placer inasumible para los hombres heterosexuales. La penetración anal o vaginal tiene importantes significados simbólicos en torno a los cuales se concentra una parte importantísima del discurso sexual patriarcal especialmente en lo que hace referencia a la feminidad/pasividad (impotencia) y masculinidad/actividad (agencia, potencia) Y, sin embargo, el ano es una de las principales zonas erógenas para hombres y mujeres, pero especialmente para los hombres. Estoy convencida, cada vez más, que para que se produzca un verdadero cambio cultural tienen que cambiar también las prácticas sexuales hegemónicas y heteronormativas y que sin ese cambio, que afecta a lo simbólico y a la construcción de las subjetividades, no se producirá un verdadero cambio social que iguale a hombres y mujeres.

Sabía que la Gimeno tenía que andar detrás de esto. Huelga decir que mientras estos “talleres” sean voluntarios, cada cual puede perder (o no) el tiempo como más le plazca y creer en las soplapolleces que le dé la gana. Ahora, no estaría igual de tranquilo si esta sujeta tuviera acceso al BOE. De hecho, en la Comunidad de Madrid ya ha participado de un proceso legislativo que arroja no pocas sombras.

Como ya habré dicho otras veces, estamos ante una nueva especie de puritanismo. Este ya no te dice que todo placer sexual es malo: tan sólo el principal de ellos, o el preferido por la mayoría. La penetración vaginal es expresión del patriarcado, y por tanto hay que combatirla y sustituirla por “otras formas de placer”. Pero lo más llamativo es que no sólo se pretende desalentar las prácticas sexuales más habituales para sustituírlas por otras cualesquiera, sino que también se nos pretende orientar “moralmente” en esa sustitución, promoviendo prácticas concretas como la penetración de la mujer al hombre mediante, claro está, un dildo. 

Nos vemos obligados a analizar esto por partes (nunca mejor dicho). Lo primero que yo percibo es una clara intención revanchista: “hay que hacerle sentir al varón lo que es ser penetrado” … “que aprenda a ser el elemento pasivo y la mujer el activo”. Lo cual, más allá de la bajeza o inmadurez del sentimiento que motiva la idea, me lleva a preguntarme hasta qué punto no implica sacrificar el placer en aras de una impostura ideológica; porque, seamos sinceros, ¿cuántos hombres disfrutan siendo penetrados analmente?; y más importante aún: ¿cuántas mujeres obtienen genuíno placer de una práctica en que, por más que sean ellas protagonistas y parte activa, no están igual de presentes ni activas sus zonas erógenas? 

Repito: para quien guste de esas prácticas y le resulten placenteras, perfecto. Pero la mayoría de la gente disfruta con las “prácticas patriarcales”, y esto es lo que desaprueba y pretende reorientar la señora Gimeno. 

Luego hay una contradicción implícita, y muy llamativa, entre la idea de “deconstruir la masculinidad” mediante el descubrimiento del placer anal y aquella otra de que la orientación sexual de un sujeto no tiene nada que ver con la forma en que obtenga placer, cosa que suscribo, puesto que creer que uno se “vuelve homosexual” o “menos masculino” por disfrutar de ciertas zonas erógenas es propio de un total catetismo en materia sexual.

¿Cómo conciliar, entonces, ambas ideas? Pues de ninguna forma. El discurso de Beatriz Gimeno y los suyos es pura contradicción, pura inconsistencia. Hablando en plata, tienen un cacao en la cabeza de no te menées (por ser generosos y no hablar de otras sustancias de la misma coloración).
¿No estaremos confundiendo el símbolo con lo representado? ¿También deberemos
"problematizar" el acto de masticar por ser un "símbolo de agresividad",
o el de orinar, por ser un símbolo de "marcaje territorial del macho"?
¿De verdad creen que el camino más corto, o más sencillo, o más efectivo para lograr la igualdad entre hombres y mujeres en los distintos ámbitos es modificar sus hábitos sexuales y convertir el que venía siendo un espacio para la desinhibición y la entrega a tu pareja en una clase práctica de moral o política sexual, en un experimento o una representación teatral de dudoso potencial recreativo? 

Este nuevo puritanismo, este nuevo moralismo, este fascismo rosa quiere meternos la política, literalmente, hasta en los lugares más recónditos.
~~




miércoles, 3 de febrero de 2016

"LA REBELIÓN CONTRA LA REALIDAD".

][

En mi periplo por los mundos de la pseudociencia y la conspiranoia aprendí algo que sólo después, contraponiendo lo observado allí con lo observado en otros lares, me sirvió de gran ayuda en el descubrimiento de trampas gnoseológicas. Más concretamente: aprendí que la manera de razonar y defender las ideas pseudocientíficas, conspiranóicas -como las religiosas- responde a un patrón muy similar a la manera de razonar y defender las ideas izquierdistas, fascistas y, en parte, las conservadoras. Hay izquierdistas (quizá no tanto fascistas y conservadores) muy críticos con la pseudociencia y la religión. Pero únicamente son críticos con la pseudociencia "dura" y la religión trascendente, no con la pseudociencia "blanda" y la religión inmanente; esto es: no son críticos, sino incluso defensores, de las PSEUDOCIENCIAS (o religiones) POLÍTICAS, LAS PSEUDOCIENCIAS (o religiones) ECONÓMICAS, Y LAS PSEUDOCIENCIAS (o religiones) SOCIOLÓGICAS.

Hay algo que nos revela mucho: Si se le pregunta a varias personas acerca de “quién gobierna en el mundo”, los que se hacen eco de ideologías socialistas, fascistas y conservadoras religiosas responderán cualquier cosa menos “los gobiernos”. Pero a aquellos que opinan que los que gobiernan no pueden ser otros que LOS GOBIERNOS es a quienes se exige la carga de la prueba. ¿Ven ustedes por qué digo que ciertas ideologías políticas adoptan actitudes pseudocientíficas?

Lo mismo respecto al principio de falsabilidad: Tanto da decir que quienes gobiernan son las corporaciones o grandes empresas como la burguesía, los ricos, los judíos, la masonería o los reptilianos. ¿Alguien puede demostrar que no es así?

Las cosmovisiones pseudocientíficas (yo he llegado a conocerlas bien) comparten todas una característica esencial: el convencimiento religioso acerca de su verdad y la capacidad para usar todo argumento en contra como uno a favor; dicho de otro modo, un razonamiento que se auto-justifica por cualquier medio a su alcance.

Entonces yo me pregunto: ¿es que hay alguna diferencia entre dar por hecho, sin prueba alguna, que todo argumento en contra del relato judeofóbico procede de un “siervo de los judíos” y dar por hecho, también sin prueba alguna, que todo argumento en contra del socialismo procede de un “siervo de los burgueses”?; ¿entre rechazar toda explicación alternativa a la de los alienígenas ancestrales y rechazar toda teoría alternativa a la de la explotación?; ¿entre afirmar “con autoridad” que somos víctimas de una conjura ateo-masónica y proclamar con parejo convencimiento que estamos en manos de plutócratas internacionales?

Les concedo que existe una diferencia de grado. Pero no desde luego cualitativa; no desde luego en su armazón o su “lógica”.
(Confesión: Yo también quise soñar una vez
..... Me desperté.)
*
El izquierdismo no es sino una conspiranoia blanda: No se cree en iluminatis ni reptilianos que nos controlan, pero sí se cree en el gobierno en las sombras de "burgueses", de banqueros, de empresarios, o de "los ricos". No se cree que la medicina y la ciencia son instrumentos creados por seres malvados que usan para envenenarnos o dominar nuestras mentes, pero sí se cree que el capitalismo fue una alianza de intereses con el único propósito de explotar a las clases bajas. No se cree en la energía libre y gratuita pero sí se cree en un dinero y una riqueza que mana de los árboles sin necesidad de crear empresas ni administrar recursos, sin innovar en tecnología ni ampliar y diversificar mercados (no se ve en la riqueza más que “una tarta a repartir”; no se es capaz de superar la idea de que ésta es constante por más que los datos muestren que nunca lo fue; se pretende imprimir dinero expresa y declaradamente dirigido a inversiones.. ¡cómo no se le ocurrió a nadie antes!)

No se afirma ser víctima de un gigantesco show de Truman pero se aceptan como “evidentes” las mil conjuras contra las clases bajas, las mujeres o los países tercermundistas a manos de banqueros, industriales, y “los mercados”: Todo rumor, toda invención y todo meme que encuentre encaje en la mitología en torno al “capitalismo salvaje” se toma por indiscutible sin un solo indicio que lo apoye. Pero la carga de la prueba recae sobre quien lo niegue.
....................

En el alma de todo capitalista secretamente habita un 
avatar del Führer que no se sabe cuando puede despertar
~
La tergiversación, el chivo expiatorio y la idea del 
mal 
absoluto son indistinguibles en la propaganda 
de unos y otros: fascistas y socialistas.
Si afirma con gran convicción que el libremercado se impuso por la fuerza; pero aún nadie ha sabido explicar cómo pudo obligarse POR LA FUERZA a tanta gente a comerciar LIBREMENTE y a ENRIQUECERSE (si aún dudan de que la mayoría se enriqueció, miren los datos). Discúlpenme, siempre se me olvida que todo lo que contradiga el credo de ustedes es tomado por obra del demonio. Sí, ríanse de la comparación. Pero créanme que no son menos sonoras mis carcajadas cuando imagino a cientos de economistas y filósofos desperdigados por decenas de universidades y tomando parte en el mayor complot de la historia: la difusión del liberalismo económico por todo el orbe.. Viajes trans-oceánicos, grandes conferencias y simposios.. Páginas y páginas, horas y horas hilvanando palabras con el único propósito de hacer más ricos a sus señores, que para eso les pagan. Y digo yo, ¿no hubiera sido menos complicado poner mil máquinas de escribir en una nave y, de paso, no tener por ahí desperdigados a esos intelectuales a sueldo, expuestos a ser pillados en un desliz y, en el peor de los casos, echar a perder toda la operación? Cuesta creer que prohombres dedicados a la industria pesada y a las altas finanzas sean tan descuidados en lo que se refiere a la industria de ideas.

*
También se da por sentado que todo estudio sobre sexo, violencia o poder que contradiga el determinismo cultural no puede sino obedecer a “oscuros intereses”. Incluso la ONU y otros organismos dedicados a extender la bondad, la paz y la justicia por el mundo afirman que “la violencia es una conducta que la cultura enseña”. 

Pero aunque fuera verdad que la violencia, los celos, la propiedad, el egoísmo, el racismo,… son conductas que “la cultura enseña”, a fin de cuentas, ¿quién inventa y propaga la cultura? … ¿Y dónde aprendió el ser humano estos vicios?

Si no hay nada innato.. ¿Cuál diantres es la base de la cultura?

Digo yo que no puede ser la imaginación, dado que hablamos de un ser angelical por naturaleza al que la sociedad convierte en demonio.. 
¡Pero quién diantres es la sociedad, más que el conjunto de esos “seres angelicales”!

Inacabables son las paradojas a que nos aboca el mito de la tabla rasa y del buen salvaje

«El sexo es bueno porque es natural, y lo natural es bueno. Pero la violación es mala; por lo tanto, la violación no tiene nada que ver con el sexo.»

Podrá sonar ridículo, y hasta resulta difícil de creer que sectores de la intelectualidad progresista hayan llegado a mantener semejante desconexión con la realidad y a sostener posiciones tan contrarias a la lógica y al sentido común; pero en verdad no es otro el razonamiento que subyace a muchas de las afirmaciones de “intelectuales” y “científicos” de nuestra época. Steven Pinker, en su monumental obra ´La Tabla Rasa`, hace un recorrido por todas las implicaciones que se derivan o podrían derivarse de aquellos mitos tan omnipresentes, especialmente en las últimas décadas. En el siguiente fragmento sintetiza perfectamente el dilema acerca del sexo y la violencia:

«Si reconocemos que la sexualidad puede ser una fuente de conflicto y no sólo un saludable placer mutuo, habremos redescubierto una verdad que los observadores de la condición humana han constatado a lo largo de la historia. Y si el hombre viola por el sexo, no significa ello que simplemente "no pueda evitarlo", ni que tengamos que excusarle, como no tenemos que excusar al hombre que dispara contra el tendero para robar la caja.»

¿Recuerdan aquello de “haz el amor y no la guerra”? Yo pensé que estaba trasnochado hace tiempo, pero muy recientemente me topé con un vídeo “en clave pacifista” realizado por un famoso actor porno y que rescataba una vez más esa ridícula idea. 
El famoso Rapto de las Sabinas es sólo un ejemplo, sea de carácter histórico
o mítico, de las muchas guerras desencadenadas en el pasado por el tan
«
inofensivo», amén de natural, impulso de buscar parejas sexuales.
Ciertamente, pensar en el sexo como algo “inofensivo” o como “lo opuesto a la guerra” contradice toda la historia y la antropología; tanto la actual como la que existía ya entre los antiguos (como bien señala Pinker). La pulsión sexual tiene conexiones con la pulsión violenta y con el poder (incluso observables en nuestro cerebro), así como las tiene con la pulsión creativa. Nuestro organismo no segrega los impulsos y las programas evolutivos como lo hace nuestro lenguaje o nuestras ciencias sociales. El sistema límbico, así como otras partes del cerebro, están dedicadas a diversas tareas y, por tanto, algunos procesos conductuales comparten necesariamente los mismos patrones o mensajes químicos.

Pero si tan sólo fuera el problema la vinculación entre sexo y violencia..
¡No, es que la mera existencia de la violencia en nuestra naturaleza –y no en nuestra cultura- es también un tabú para muchos sectores académicos!

«Muchos intelectuales han apartado la vista de la lógica evolutiva de la violencia, temerosos de que reconocerla equivalga a aceptarla o, incluso, aprobarla. En su lugar, han seguido la cómoda ficción del Buen Salvaje, donde la violencia es un producto arbitrario del aprendizaje o un agente patógeno que nos invade desde el exterior. Pero negar la lógica de la violencia propicia que se olvide lo fácilmente que ésta puede estallar, e ignorar las partes de la mente que activan la violencia propicia que se olviden las partes que la pueden sofocar.»
*
Se elige en qué se prefiere creer y se rechaza aquello que “suena feo a nuestros oídos”. Optamos por las fantasías reconfortantes y nos acurrucamos como niños bajo la manta para no ver ni oír las realidades que nos perturban.

¡Hemos recorrido milenios para convertirnos en pusilánimes criaturas 
huyendo despavoridas de sí mismas en un ambiente de histeria general! 

¿En qué momento dio término la evolución y comenzó la involución? 

¿De verdad fue tan patético el ocaso de anteriores civilizaciones? 
…....
Tanto tiempo abjurando de la fe y la superstición, aferrándonos al método científico, posponiendo el más allá y centrándonos en el acá.. para vernos fabricar otras tantas religiones y supersticiones acerca del mundo empírico, copias de carbón de las 
dedicadas al mundo de los espíritus.

¿De qué sirve tanto apego a la materia, tanta ciencia y tanta tecnología… si la usamos como mero disfraz de nuestro irracionalismo y de nuestro escapismo?

¿De qué sirve tanto estudio de la naturaleza cuando sólo está en nuestra mente negarla?

¿De qué sirve estar tan pendientes de los números y de la estadística? ¿Para qué tan estrecha vigilancia de la realidad cuando sólo buscamos renegar de ella?

*

Todas las citas están extraídas de la obra de Steven Pinker
´La Tabla Rasa: La negación moderna de la naturaleza humana`.

*

miércoles, 17 de junio de 2015

La fase Post-nihilista.


«Existen enfermedades que se incuban durante mucho tiempo, pero de las que no se toma conciencia más que cuando su obra subterránea casi ha concluido. Otro tanto ocurre con la caída del hombre a lo largo de las vías de una civilización que glorificó como la civilización por excelencia. Es solamente hoy cuando los modernos han llegado a experimentar el presentimiento de un destino sombrío que amenaza a Occidente.»

(Julius Evola, ´Rebelión contra el mundo moderno`.)
Este destino sombrío es del que hablamos, y pretendimos comenzar a diseccionar, en los escritos de los que estos son anexo y conclusión: Las reflexiones inspiradas por Ortega en ´Signos de los tiempos` y también aquellas otras en torno a Evola.

Vamos a acudir a las citas de éste último más veces. Queremos arrancar con el dedo ya del todo puesto -y hundido- en la llaga abierta por este modelo de vida que, no diríamos que agoniza, sino que se deshace sin violencia, y hasta bellamente, como una duna de arena bajo la brisa -Evola diría "un nímbulo en la atmósfera"-. Como él nos deja claro si continuamos leyendo, los que agonizamos más bien somos nosotros: 

«(...) La mayor parte de los hombres se encuentran privados hoy, no sólo de toda posibilidad de revuelta y retorno a la "normalidad" y a la salud, sino igualmente, de toda posibilidad de comprender lo que esta "normalidad" y salud significan»

Y he aquí, ya sin ningún género de dudas, el diagnóstico o sentencia.. la naturaleza de nuestra des-naturalización. 
Así de descarnada se muestra nuestra desesperanza.
..como desesperada es nuestra vertiginosa huída hacia delante.

Y a esta huída hacia delante aun aludiremos un par de veces más. Pero antes nos adentraremos en una forma de huída concreta, la que opera por medio de las endorfinas.

El autor de ´Rebelión contra el mundo moderno` nos llama la atención al hecho de que «mientras que la Antigüedad consideraba como particularmente despreciables las artes que estaban al servicio del placer (...) este es, en el fondo, el tipo de trabajo más considerado hoy, el que (...) converge hacia la realización de un ideal de animal humano: una  vida más cómoda, más agradable, más segura, el máximo del  bienestar y el máximo de confort físico». Y esto entraña una contradicción que vale la pena analizar en profundidad: ¿Como ha llegado a realizarse al mismo tiempo tal alejamiento de nuestra animalidad y de la Naturaleza -como es ya patente desde hace siglos-; y por otro lado, una regresión al sometimiento de nuestro espíritu por nuestra dimensión más instintiva, primaria, que parece buscar tan enconádamente el placer en sus diversas formas como la rata de laboratorio busca la descarga de sustancia a la que, previamente, unos científicos la volvieron adicta.

"Ya no es la necesidad quien requiere el trabajo  mecánico, sino el trabajo mecánico (la producción) quien tiene necesidad de la necesidad.»

¡De esto justamente hablamos! Y no nos alejamos aun del mismo impulso, que por más que ciego, nos guía.
..Y la rueda sigue girando..

«La relación de la economía moderna con la máquina (...) una situación en que las fuerzas desencadenadas  superan los planos de aquel que los ha evocado originalmente y lo arrastran todo con ellas.»


¡Es el conjuro que erró el aprendiz de mago, y el cual desencadenó la catástrofe a su alrededor!
Como el fuego que robó Prometeo.. 
¡Es  la creación de aquel doctor de novela gótica, 
o el Golem del Nuevo Testamento, 
o el computador Hal-9000 en 2001

... ¡Lo arrastran , lo engullen, lo degluten.. TODO, y lo vuelven a engullir, y lo vuelven a escupir! ..y cada vez lo harán con mayor violencia..
......................

..Pero cuando ese círculo vicioso de deseo y frustración.. de  ímpetu y parálisis, ansiedad y desidia, de empacho y anemia, llegue a su paroxismo..

Veremos justo entonces resurgir, como acto reflejo, el viejo Ludismo, aquella furia primaria, esta vez ya incontrolada, contra toda esa meta-naturaleza.. las maquinas, los golems, los demonios de hierro y fuego, en el momento en que su crecimiento desbocado esté ya a punto de engullirnos.

Nuestra sangre oirá la llamada de nuestro pasado neolítico, y se dirigirá presta a cumplir el mandato de Dionisos y de Gaia, exhaustos de arrastrar nuestra incongruencia biológica por milenios.

«A ejemplo del fuego que se transmite de un punto a otro hasta que arde todo (...) esta "civilización", partiendo de los núcleos occidentales, ha extendido el contagio a todas las  tierras aun sanas; ha aportado la inquietud, la insatisfacción, el resentimiento, la incapacidad de poseerse en un estilo de  simplicidad, de independencia y medida, la necesidad de ir sin cesar más adelante y  más rápidamente».

Ya se expresó de manera parecida un tal Robert Ardrey cuando dijo que "el mundo moderno es semejante a un tren cargado de municiones que arremete en la niebla, en una noche sin luna, con todas las luces apagadas". Pero volvamos a Evola, que continua describiendo como este dios con pies de barro «ha llevado al  hombre cada vez más lejos, le ha impuesto la necesidad de un  número cada vez mayor de cosas, lo ha convertido en cada vez más  insuficiente e impotente» y también, como «cada nuevo invento, cada nuevo hallazgo  técnico, en lugar de ser una conquista, marca una nueva derrota,  es un nuevo latigazo destinado a volver la carrera cada vez más  rápida y ciega.»

La Disolución, lejos de frenarse al vislumbrar cerca la meta, no deja nunca de acelerarse. Esta aceleración tiene estrecha relación con la impotencia de la que se habla en la cita. No merece la pena abundar más en esto.. A mayor velocidad y mayor alejamiento del punto de partida, nos hallamos más impotentes, en tanto que más desubicados.. Y nos vemos cada vez más incapaces de bajarnos del tren en tanto desconocemos cada vez más toda referencia a medios de transporte alternativos.

Y así, del tránsito por este final de los tiempos, guíados por Julius Evola, tal como lo hiciese Virgilio con Dante por un escenario igualmente agónico, podemos volver la vista ya al renacimiento de los tiempos -un nuevo comienzo de la humanidad- bajo el signo de la síntesis racional-vitalista. Y a partir de aquí, nos guiará otra figura eminente, Ortega y Gasset.










*
Dijimos en el último capítulo de los "Signos de los tiempos" que los políticos, los científicos, economistas, sociólogos.. deberán pasar a ser una secta entre tantas otras para que ninguna de ellas vuelva a usurpar el espacio ajeno. Así, la política (como toda otra ciencia blanda o dura) «pierde presión, desaparece del primer plano de las preocupaciones humanas y queda convertida en un menester, como tantos otros que son ineludibles pero no atraen el entusiasmo ni se sobrecargan de un patetismo solemne y casi religioso». De este modo, por tanto, se purifica, queda a salvo de veneraciones innecesarias, de excesos de protagonismo o de tentaciones megalómanas; todas las cuales no son sino sus más acérrimas enemigas, al menos en tanto se conciba -la política, la ciencia, etc- como humildes herramientas de conocimiento y no oráculos infalibles, cosa que precisamente queremos evitar que vuelva a ocurrir con esta propuesta de "sectarización".


Hablamos aquí de Racio-Vitalismo. Es, entonces, primeramente a La Razón a la que queremos "meter en una jaula", o siendo menos drásticos, "rodear de un foso cual castillo amurallado" de manera que no se vuelva a adueñar de La Vida, y someta de nuevo a ésta a un absolutismo, como ya describimos con profusión de símbolos y analogías en el ensayo recien citado.

Yo ya he declarado varias guerras al racionalismo en esta tribuna, pero va a ser Ortega quién sintetice mejor que yo esta tragedia nacida del progresivo sojuzgamiento de La Vida por la "Diosa Razón":

«Quiere el temperamento racionalista que el cuerpo social se amolde, cueste lo que cueste, a la cuadrícula de conceptos que su razón pura ha forjado.»

Y en efecto, tan sencilla como ésta es la explicación de tal drama. No igual de sencillo, por descontado, el enmendarlo. Pero, al menos, el filósofo español nos da unas cuantas referencias orientativas.

Porque justamente «la orientación, los puntos cardinales que dirigen nuestros actos, son el mundo, nuestras convicciones sobre el mundo. Y este hombre de la crisis se ha quedado sin mundo, entregado de nuevo al caos de la pura circunstancia -en lamentable desorientación». Y si quedarse sin orientación es lo mismo que quedarse sin mundo, sin suelo bajo los pies, ya no sorprenderá que «estructura tal de la vida (abra) amplio margen para muy diversas tonalidades sentimentales (...) diversas, pero todas pertenecientes a una misma fauna negativa: el hombre sentirá escéptica frialdad o bien angustia al sentirse perdido (...) o, por el contrario, sentirá furia, frenesí, apetito de venganza por el vacío de su vida que le incita a gozar brutalmente, cínicamente, de lo que encuentra a su paso.»

Volvemos como un boomerang fatal a lo mismo, o a algo muy parecido a lo que describíamos cuando aún no habíamos salido de la "fase de disolución".

Tal es el vacio que el hombre de nuestro tiempo busca llenar con creciente ansiedad, y tal es la frustración que lo consume al comprobar como cada vez es más fugaz la satisfacción lograda. Por eso la furia, el desconcierto y la continua indecisión: por tener a su disposición una abundancia de medios con la que nadie antes pudo soñar, y estar al tiempo tan falto de fines como tampoco nadie pueda recordar..
..en toda la dilatada historia humana..

«No hemos venido a la vida para dedicarla al ejercicio intelectual, sino viceversa, porque estamos, queriéndolo o no, metidos en la faena de vivir, tenemos que ejercitar nuestro intelecto, pensar, tener ideas sobre lo que nos rodea, pero tenerlas de verdad, es decir, tener las nuestras. No es, pues, la vida para la inteligencia, ciencia, cultura, sino al revés: la inteligencia, la ciencia y la cultura no tienen más realidad que la que les corresponda como utensilios para la vida».












Este hilo es el mismo del que ya procuramos tirar cuanto pudimos en las conclusiones de aquel breve ensayo -´Los signos de los tiempos`-. Y lo que cabría añadir ahora, una vez hemos tocado el túetano del mal que nos aqueja -el conflicto entre los fines y los medios-, es pararnos a observar otra llamativa contradicción -ya vimos una-; y es la que se nos acaba de mostrar sin mostrarse; la que brota inmediatamente al contrastar lo dicho en este último extracto con aquella ausencia de fines . Pues a lo que aquí volvemos es al conflicto contrario, al de sacrificar la vida como un medio que obedece al fin de la razón, la ciencia, y todo lo que ya hemos enumerado sobradas veces. Entonces: ¿Es la ausencia de fines el problema de mayor gravedad, o todo aquello que sacrificamos convirtíendolo en medio para un fin muy lejano, que parece no alcanzarse nunca, hasta el punto de cuestionar si vale la pena seguir persiguíendolo?

Temo que la respuesta sea demasiado larga y deba responderla con calma en una segunda entrega de estas "estampas del fin de los tiempos".

Hasta entonces les emplazo, confiando en que todavía nos quede, eso mismo, tiempo...

martes, 5 de mayo de 2015

NOVELA METAFÍSICA (Cap V - Prosigue la búsqueda del Yo Primordial)


Tras el primer fracaso en la tentativa de encontrar algunas respuestas, tras la estrepitosa derrota que supone descubrirte persiguiendo tu propio rabo -el rabo del ego tramposo que te hizo creer que ibas detrás del Yo Superior, cuando no hacías más que perseguir máscaras, que un instante después, se diluían como el humo que eran- Tras agotar todos los círculos viciosos, era hora de buscar, con la esperanza de haber aprendido la lección, círculos más virtuosos. Y esta vez, no caer en las burdas trampas del ego y sus yoes impostores.

Todos ellos, bufones, trolls, histriones y otra clase de fuerzas psiquicas menores, se habían mofado suficientemente de mí, mandándome por caminos que no conducían al final más que de retorno al lugar de partida. No debía ya fiarme de las pistas, de las falsas orientaciones que obtenía de impostores que, ahora sí, veía claramente que no podían -ya no por maldad, sino por incapacidad- hacerme avanzar, escalar niveles de conciencia. Porque, como ahora al fin me percataba, ellos son más bien bidimensionales, y hasta empezaba a convencerme de que, más que malientencionados, eran limitados como entidades. Por eso que sólo podían indicarme senderillos, atajos y puentes.. horizontales; pero estaba más allá de su "naturaleza otorgada" señalar con el dedo hacia alturas, o profundidades -en cualquier caso, verticalidades-, cuya existencia no podrían llegar nunca a concebir. 

..............................

De la ontología a la biología. Del círculo vicioso al círculo virtuoso.

En realidad, si hubo una vivencia que recuerde como acercamiento a un yo más puro (que no al yo primordial en sí) fue la fugaz experiencia de la paternidad. Paternidad de sustitución, para ser concretos. Las enseñanzas que recabé entonces son las que ahora debo rescatar para iluminarme en esta ardua búsqueda. 

Las trampas del ego en las que acababa de caer cual principiante me señalaban "grandes destinos truncados", la posibilidad de haber vivido como una de tantas "luminarias de la historia", como uno de aquellos "santos laicos" cuyas palabras llegan al corazón del Pueblo , y de cuyas advertencias se hacen eco grandes sectores, que los tienen por "voz autorizada".

Pero no, ya sé ahora que ese no es el camino que busco, pues es EL-CAMINO-DEL-EGO.

Si me he enfrascado en la persecución de mi Yo Superior, por lo pronto, ya tengo un tibio punto de partida en forma de primera criba: Sé, al menos, cual es una vía muerta y cual es la que me lleva, cuando menos, un escalón por encima de donde hace ya tiempo estoy estancado como en un pozo de brea.
Mi empeño, por tanto, se centra ahora en retornar a aquellos días en que me vi súbitamente lanzado a cumplir parcialmente un rol paterno. Fueron días que, ciertamente,  se manifestaron con todos los atributos de las Pruebas de Vida, de las Caminos Iniciáticos. A saber: Un duro reto inicial con la función de alejar a falsos Teséos, de desanimar a todo aquel que no está firmemente comprometido. Un periodo de examen, en donde uno puede recoger los primeros dulces frutos del éxito, pero sorteando constantemente pequeños retos a imagen y semejanza del inicial, que no es que sean más sencillos, como una miniatura a escala de aquel, sino que nos resultan ya más salvables por ser meras repeticiones, analogías, del primer reto ya superado. ...Y finalmente, "La Iluminación".

Lo que comprobé en todo ese proceso fue que, al sentirme más armonizado conmigo mismo y con el mundo -es decir, al acercarme a cierta realización personal- en lo que me convertí no fue en un santo, un genio, o un líder de masas, como fantaseaba mi infantil ego -el ego siempre es un infante- sino en algo mucho más simple: en un ser humano -e incluso diría, en  un mamífero- más acabado. De hecho, no me "convertí", en rigor, en nada, sino que creí, más bien, acercarme a la mejor versión de quién ya era. 
No se trataría entonces, en este primer nivel, más que de soltar los lastres que llevamos largo tiempo a cuestas, y que nos condenaban a existir como una triste sombra de lo que seríamos en caso de desarrollar al límite nuestro potencial; pero sin necesidad de conocer los arquetipos y avataras que conformarían nuestro espíritu -ni siquiera los yoes impostores o menos impostores adheridos al ánima- sino TU SER PLENAMENTE DESARROLLADO COMO MAMÍFERO SUPERIOR, ANCLADO -Y ARMONIZADO- A UNA REALIDAD GEOLÓGICA Y BIOLÓGICA. (También geográfica y cultural, pero en su dimensión más arcaica, casi pre-humana.)

Parecería, pues, que el primer paso es encontrarte con tu "ser de naturaleza", que es un ser terrenal, biológico, fisiológico, pero desnudado de todos los añadidos del ego social asociados a funciones menores y propias de un bajo nivel de conciencia, en el que uno todavía confunde lo que realmente es con la imagen de sí mismo que proyecta al exterior -el autómata que ha fabricado para obedecer a las exigencias de la normalidad (mejor debiéramos decir: de la mediocridad)-.
Y este autómata es siempre un individuo mutilado, semi-paralizado, malogrado. Lo que ha quedado del "ser en bruto" después de que nuestro inconsciente haya ido localizando, discriminando, seccionando, pedazos de nosotros mismos -en cuanto personalidades totales que en algún momento fuimos- para luego enterrarlas bien profundo y, de ese modo, sacando capas como el escultor hace con el bloque de mármol, reducir nuestro YO TOTAL a una versión miniaturizada, estrictamente fiel a los requerimientos de nuestro entorno concreto, de nuestra CIRCUNSTANCIA. (Igual que es fiel el escultor al encargo que le hizo su cliente.)

No todos, es evidente, necesitan recuperar el "yo animal", el "yo terrenal", antes de encaminarse hacia yoes más metafísicos. Muchos ya son, al alcanzar la madurez, todo lo que tenían potencial para ser a nivel biológico, mamífero, sapiens. En esos casos, la desarmonización entre la naturaleza primordial y la naturaleza otorgada por el proceso socializador no existe, o es tan leve que no merece atención.

Pero retornando a mi caso particular, donde logré entrever, aunque fuese por un breve lapso, la manera en que se produce esta armonización, es difícil transmitir hasta que punto proporciona una inefable "paz de espíritu", aún no habiendo alcanzado todavía, ni mucho menos, al verdadero Espíritu. Sin embargo, no tratándose en realidad más que de la paz del ánima, la paz del individuo integrado en su contexto material, biológico, telúrico, son momentos en que El Círculo verdaderamente se cierra. 
Y es aquí donde al fin podemos hablar de un círculo virtuoso, aquel al que popularmente llamamos "Círculo de La Vida". Y no es una expresión cualquiera. De hecho, es auténticamente profunda, pues se trata de la forma en que nuestra infancia adquiere renovado sentido al verla reflejada en otra infancia que ahora descubrimos desde la posición de espectador. Y al acercarnos a ella con una complicidad creciente, que primero es sólo emocional, vemos luego como se va sumando a la anterior una complicidad más personal, es decir, una identificación entre el niño que hace poco nos abrió las puertas de su cosmos y el niño que nosotros mismos fuimos.
¡Se cierra el círculo! ¡No hay manera más idónea de describir el proceso que se inicia en nuestra psique, en nuestra ánima -y no descarto que alcance a nuestro espíritu- tras producirse ese click, y desatarse el torrente que, en un fogonazo, nos hace CONTEMPLAR LA VIDA COMO UN TODO.

..Y parece entonces que hasta la existencia, en sí misma, adquiere sentido en este redescubrimiento del yo a través de la analogía entre el niño interior -siempre vivo, y siempre presente en nosotros- y el niño que vemos desarrollarse como tal frente a nosotros, y con el que hemos ya establecido un contacto emocional, y después una identificación en el plano personal.

Por supuesto que el "parece" está colocado con toda intención. Hablar de "un sentido de la existencia" sería ciertamente exagerado. No hemos alcanzado aún esas alturas metafísicas. De lo que estamos hablando es tan sólo de un sentido vital -que no por ello desdeñable-; o por así expresarlo, de acabar de darle forma definida a nuestro devenir como seres sociales y emocionales; y de esa manera, comprendernos más integralmente en estas dos dimensiones.
.......................

No he encontrado, pues, aún, al "yo espiritual" -y para eso resta un largo y tortuoso recorrido que les relataré más adelante- pero sí tenía identificado al "yo terrenal" con el que tomé fugaz contacto alguna que otra vez en el pasado reciente. Ahora debía encaminarme de nuevo hacia los Arquetipos Primordiales, estos ya menos anclados a la tierra, de los que ya había recabado alguna que otra pista, que me llevó a descubrir señales, las cuales me condujeron a posibles respuestas que.... 
FINALMENTE SE MOSTRARON EQUÍVOCAS, Y EN EL MEJOR DE LOS CASOS, PARCIALES Y MUY RELATIVIZABLES.

¡FRACASO!
....................

... Sepan ya que no hay opción más sacrificada, ni aventura más peligrosa, que el Camino del Conocimiento.. 
Y si no me creen, ustedes verán, ¡Pero luego no digan que no se lo advertí!


miércoles, 2 de julio de 2014

PROMETEO (2ª parte)

"Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender. Es el deporte y el lujo
específico del intelectual. Por eso su gesto gremial consiste en mirar al mundo
con los ojos dilatados por la extrañeza. Todo en el mundo es extraño y es
maravilloso para unas pupilas bien abiertas. Esto, maravillarse, es la delicia
vedada al futbolista, y que, en cambio, lleva al intelectual por el mundo en
perpetua embriaguez de visionario. Su atributo son los ojos en pasmo. 
Por esolos antiguos dieron a Minerva la lechuza, el pájaro 
con los ojos siempre deslumbrados."

(Ortega, ´La rebelión de las masas`)


*
Yo no me considero un intelectual, pero sí -modestamente- un pensador, y como tal me siento interpelado, me veo plenamente reflejado en este retrato. 

Me habla de tomar el papel del "extraño", del curioso, del que toma distancia, pero más que como una decisión, como una condición de la que, queramos o no, no podemos escapar.

No hemos elegido ser "extraños" u "observadores distantes". 
La Naturaleza, o la Providencia, nos ha hecho así. Ese constante interrogarse, ese insaciable inconformismo, esa rebeldía.. prometéica.. luciférica.. sin la cual, los "tocados" por ese don/maldición no sólo no seríamos nosotros, sino sencillamente: 
NO SERÍAMOS.

(No tendríamos "razón de ser")

*
La más clara esencia del Hombre es esa, 
la representada en el mito de Prometeo,
como ya adelanté en la parte previa. 
 ... El "ir más allá", el no conocer el siguiente paso 
pero avanzar casi con ciega determinación hacia él 
es lo que mejor define a este "no-animal" 
-"más que un animal y menos que un dios"-. 


De hecho, me hallo ahora plenamente convencido de que la principal "función evolutiva" de formarnos el concepto de dios fue justamente tener una referencia "por arriba" que complementara a la referencia "por abajo" que es el animal, y así, visualizar un último horizonte en esta perpetua superación y alejamiento de nuestra animalidad.

Esto no implica necesariamente una negación de una divinidad 
(o varias) con existencia objetiva. 

Que nosotros atisbemos un "algo superior" no niega, pero tampoco afirma, la realidad efectiva de ese algo.

*

La mente es un misterio. Uno de los famosos principios herméticos de Hermes Trimegisto decía que "todo es mente", el Universo,  lo que nos rodea, ¡todo!..  ¡MENTE!

La conciencia es otro misterio insondable, y me atrevo a asegurar que nunca dejará de serlo.

Por eso el ser humano es un animal...ente.. 
al que lo que mejor define
es la indefinición.


Y por eso: la angustia existencial, las contradicciones que muchas veces pueden con nosotros.

Las potencialidades, todas las posibilidades, que de tan cuantiosas, con demasiada frecuencia nos anulan 


Y por eso: el abismo.. la negrura insondable a la que a menudo nos asomamos, y la insoportable fragilidad que tantas veces está a punto de quebrarnos en dos.
*